1 CORINTIOS 7:12-16 – MATRIMONIO MIXTO

Introducción.

   — 1 Corintios 7:10-11 Pablo dice, “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; 11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer”. Al separarse de su marido ella separa lo que Dios juntó. Mateo 19:9 dice “repudia”; Pablo dice “separarse” y “abandonar”. Es lo mismo. También el divorciarse, palabra que normalmente incluye la idea de ciertos pasos legales.

   — 7:12, “Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone”.

— ¿Cómo consiente la mujer incrédula en vivir con el marido cristiano? Acepta que es cristiano. Él es fiel marido, ama a su esposa “como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Este es un amor sacrificial. Él pone a Cristo primero pero eso no significa que descuida a su esposa. Muy al contrario, es muy buen marido, cariñoso, atento hacia ella en todo. Pero ella debe aceptarlo sabiendo que es cristiano y que pone a Dios en primer lugar.

     — 7:13. Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.

   — Consiente el incrédulo en vivir con ella sabiendo que ella es cristiana y por lo tanto pone al Señor en primer lugar. Estudia la Biblia, ora y canta a Dios, asiste a los servicios de la iglesia fielmente, participando como maestra de clases de niños, ofrenda según Dios les haya prosperado. La acepta sabiendo que ella es servicial, que practica la hospitalidad recibiendo a los hermanos y también recibe a los no miembros en su hogar pero no tolera el fumar, el tomar, el lenguaje corrompido. En fin, la acepta como cristiana.

     —7:14.  Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido;

— ¿Santificado en qué sentido? No en el sentido de ser salvos por estar casados con cristianos, sino que tal matrimonio es acepto ante los ojos de Dios.

   — pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.

   — Nadie diría que los hijos de tal matrimonio serían inmundos, claro que no. Entonces tampoco deberían pensar que el matrimonio es inmundo y no aceptable ante los ojos de Dios.

   — 7:15.  Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.

   — Si el incrédulo no consiente en vivir con la cristiana por causa de la fe de ella, él estaría constantemente criticándola por asistir a todos los servicios, por querer ofrendar generosamente, por recibir a los hermanos y servirles en lo que pueda. Se quejaría cuando ella prohíbe el fumar, tomar, maldecir, contar chistes sucios, etc. en su casa.

— Sin duda hubo casos de separarse tales maridos de sus esposas cristianas y al saber ellas que sus maridos pensaban salir, ¿qué deberían hacer ellas? ¿Hacerles concesiones? “No quiero que te vayas, ya no voy tanto a la iglesia para que pueda pasar más tiempo contigo, nada más pongo un dólar en la colecta, no invito a los hermanos a comer con nosotros, etc.”

— Es muy posible que en tal caso el factor económico tenga su parte en el asunto, o su preocupación por los hijos.

— La palabra “servidumbre” no significa “matrimonio”. Más bien, en tal caso la esposa cristiana haría toda clase de concesiones para satisfacer a su marido para que no saliera y de esa manera ella estaría sujeta a servidumbre al marido, llegando a ser su esclava para que él no la dejara. La consecuencia sería que al rendirse a su marido estaría negando a Cristo, dejando de asistir fielmente a los servicios de la iglesia y en general descuidando su servicio a Dios.

— Al separarse el marido incrédulo por no querer vivir con una esposa cristiana no se disuelve el matrimonio, sino que la enseñanza de 1 Corintios 7:11 se aplica. Si el marido vuelve a su esposa arrepentido y pidiendo perdón pueden reconciliarse. Pablo no dice “volver a casarse” sino “reconciliarse”.

      —- 7:16. Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?”

   — Pablo introduce estas preguntas con la palabra “porque” indicando que estas preguntas son para convencer a la esposa cristiana que no debería hacer concesiones a su marido incrédulo para evitar que se saliera. Habría muy poca esperanza de cambiarlo aunque ella hiciera concesiones. En lugar de eso “si se separa, que se separe”. Además estaría en juego la salvación de ella también porque si ella se sujetara a la servidumbre de su marido incrédulo, siendo como esclava de él, ella también podría perder su alma.

 

 

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NO DEJAR QUE NADA ESTORBE EL SERVICIO A DIOS

NO DEJAR QUE NADA ESTORBE EL SERVICIO A DIOS

1 Corintios 7:29-31

 

Introducción.

     — OJO: El “tiempo corto” de este texto es un tiempo fijo y acortado (limitado) y en contexto vemos que se refiere a “la necesidad que apremia” (versículo 26). No se refiere al fin del mundo, sino a una severa persecución o aflicción allí mismo en Corinto. No se refiere a la destrucción de Jerusalén pero con respecto a esa “gran tribulación” Cristo dice algo semejante (Mateo 24:22), “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo”. En realidad lo que Pablo dice aquí se puede aplicar también al tiempo corto de la vida.

  1. El tiempo que tenemos aquí en la tierra es muy limitado y, por eso, todo lo que hagamos debemos hacerlopensando en el día del juicio y la eternidad.

— Se ha disminuido … estrechado … limitado

— La vida terrenal es como flor de hierba … como vapor … como sombra … agua derramada que no se puede recoger …

  1. En “Aquel Día” no será importante qué modelo de carro o qué clase de casa hubiéramos tenido o qué marca de ropa hubiéramos llevado.

— Lo único que será importante será: ¿Estamos preparados para el Juicio Final?

  1. Muchísimas cosas que parecen ser muy importantes en esta vida no tendrán importancia alguna en “Aquel Día”.
  2. La Biblia nos recuerda que la vida corre rápidamente hacia su fin y que el gran negocio y diseño de ella es prepararse para morir o para la venida de Cristo.
  3. Todos los planes de la vida deben hacerse teniendo en mente que “el tiempo ha sido acortado”.

— “Se ha acortado”, ha llegado a ser “corto”.

— Romanos 13:11, “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”.

— “Ahora está más cerca” que el año pasado, más cerca que ayer.

— ¿Cuánto tiempo nos queda? ¿60 o 70 años porque somos jóvenes? No hay garantía.

— Observe los obituarios. ¿Solamente mueren los ancianitos?

— Sobre todo, recuerde que Cristo puede venir HOY MISMO.  Sin aviso ¡como ladrón!

— Muchos textos enfatizan el impacto que los eventos finales deben tener sobre las relaciones y actividades personales, domésticas y comerciales.

— Es decir, siempre tomar en cuenta el fin: la muerte, la venida de Cristo, la tierra quemada, la resurrección, el Juicio Final, el Cielo o el Infierno …

 

  1. “los que tienen esposa sean como si no la tuviesen”.
  2. Este texto no disminuye la fuerza de la exhortación de amar a la esposa. El matrimonio es de Dios. Es arreglo divino. V. 33, debe agradar a Dios y agradar a su esposa.

— Pablo no está enseñando que uno puede descuidar la esposa o ser menos cariñoso hacia ella o ser incumplido en cualquier deber hacia ella.

  1. Sino que establece prioridades. No dejar que la esposa (u otro familiar) estorbe o impida la fidelidad a Dios, que sea tan fiel en el servicio de Dios como si no tuviera esposa…

— Compárese Lucas 14:26, “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su … mujer… no puede ser mi discípulo”. Aborrecer = no odiar sino amar menos, poner en segundo lugar.

— Lucas 14:20, Nunca seamos como el que dijo, “Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir” a “la gran cena”.

  1. Desde luego, la esposa o el marido deberían ayudarnos a ser más fielesa Dios y así es en muchos casos.
  2. Tiene que ver con quién viene primeroen la vida, Cristo o la familia. Nadie – ni padres ni hijos ni cónyuges – tienen el derecho de separarnos de nuestra fidelidad a Dios.
  3. Todo vínculo o lazo de familia son frágiles, serán disueltos en Aquel Día. No habrá matrimonio ni familia. Por eso, no dejar que lazos familiares estorben.
  4. Para muchos la familia es su vida. Sólo viven por su familia. Están obsesionados de ella. Pero Jesús dice, “El que ama al padre o a la madre más que a mí no es digno de mí…” (Mateo 10:37)
  5. Muy pronto no habrá familia. Al morir se termina esta relación. Más allá del sepulcro no hay maridos, esposas, padres, hijos. Estas relaciones pertenecen exclusivamente a este planeta y esta vida.

— Mateo 22:30, “en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo”.

  1. Por lo tanto, no dejar que relaciones familiares ocupen primer lugar en la vida.

— Mateo 8:22, “Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos”.

— Relaciones humanas son terrenales y breves, la relación con Cristo es celestial y eterna.

 

  1. “los que lloran, (sean) como si no llorasen”. Este mundo es un valle de lágrimas pero uno no debe ser afectado demasiado por ellas.  ¡El llorar tendrá su fin muy pronto!
  2. No es pecado llorar. ¿Quién no llora cuando está afligido, o si el negocio quiebra, o si somos difamados, etc.?

— También es apropiado llorar al ser querido que muere. Abraham lo hizo. Jacob lo hizo. Los discípulos hicieron “gran llanto” sobre Esteban.

  1. No prohíbe el llorar cuando estamos afligidos, sufrimos persecución, somos maltratados, pero ¿cómo nos afecta espiritualmente el llorar? Evitar tristeza excesiva.
  2. Lo que Pablo enseña es no dejar que el llorar estorbe el servicio a Dios.
  3. Dominio sobre las emociones. Hay personas que dan rienda suelta a las emociones y se olvidan de la familia, la iglesia y su deber hacia Dios. Es egoísmo.

— Gálatas 2:20, “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo”. ¡Muerto al mundo!  ¡Sonrisa en medio de lágrimas!

  1. Además debemos recordar 1 Tesalonicenses 4:13-18, “no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza”.
  2. También Apocalipsis 21:4, “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado”.

 

III. “los que se alegran (sean) como si no se alegrasen”. Para muchos este mundo es pura felicidad y diversión. Viven sólo para los placeres de la vida de muy poca duración.

  1. No hablamos solamente de placeres pecaminosos. Hay muchos placeres sanos e inocentes, pero se debe evitar el excesode alegrarse como el exceso de llorar.
  2. Es necesario siempre tener “la vista corta” de la vida. No es larga e interminable. Es de muy corta duración. Por eso, siempre poner lo primero en primer lugar.
  3. Que el regocijo no sea excesivo porque muy pronto seremos como si nunca hubiéramos llorado ni regocijado. No perdamos el equilibrio espiritual.

 

  1. “los que compran (sean) como si no poseyesen”.  Por eso, no hay justificación para la acumulación de muchos bienes materiales.
  2. Deuteronomio 6:10-12, “Y sucederá que cuando el Señor te traiga a la tierra … ten cuidado, no sea que te olvides del Señor…
  3. Tener presente que pronto otra persona tendrá su negocio o empleo, otra persona vivirá en su casa. Otros estarán invirtiendo su dinero y disfrutándolo.
  4. Prov. 23:4, 5, “No te afanes por hacerte rico… Porque la riqueza ciertamente se hace alas, como águila que vuela hacia los cielos”.
  5. Eclesiastés 5:10, “El que ama el dinero no se saciará de dinero, y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias”.
  6. Lo más importante es tener tesoro en el cielo, Mateo 6:19-21. 1 Timoteo 6:17, 18, “ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas …”

 

  1. “los que disfrutan de este mundo (aprovechan, usan este mundo) (sean) como si no lo disfrutasen (usaran)”.
  2. Es apropiado aprovechar este mundo que provee alimento, vestido, techo, medicina, pero evitemos el exceso en todo.

— No usemos el mundo con egoísmo y avaricia.

  1. 1 Corintios 3:21, “todo es vuestro… el mundo, o la vida, o la muerte, o lo presente, o lo por venir, todo es vuestro”. El mundo pertenece a nosotros, pero usarlo con moderación.
  2. 1 Pedro 2:11, peregrinos. “No puede el mundo ser mi hogar”. Es como hotel, lo necesitamos por poco tiempo y luego lo dejamos para ir a nuestro hogar permanente.
  3. Siempre recordemos que muy pronto otro vivirá en mi casa, otro trabajará en mi lugar, otro estará ocupando mi banca en las reuniones.

— Porque la vida es muy pasajera. Es como la flor de la hierba … como un vapor … como agua derramada que no se puede recoger …

— ¡Lo terrenal no es permanente!

 

  1. La razón: “porque la apariencia de este mundo se pasa”. 1 Juan 2:17, “Y el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.
  2. La palabra “apariencia” es término del teatro y se refiere al cambio constante del escenario. (En la TV mucho más rápido).

— Así es la vida: niñez … juventud … adultos  jóvenes … mediana edad … vejez … ¿Luego?

— 2 Pedro 3:10 puede ser la “escena” en cualquier momento (“la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas”).

  1. Entonces hagamos todo con este pensamiento: el tiempo se ha acortado. Tenerlo presente para todo plan que tengamos, toda relación o conexión que formemos.

 

Conclusión.

  1. El espíritu (alma) debe ser independiente de toda relación, todo lazo, todas circunstancias, de toda posesión material, de todo empleo o negocio.
  2. Debemos estar listos a sacrificar cualquiera de estas cosas si existe el más mínimo peligro de que estorben nuestra comunión con Dios. Lucas 14:26.
  3. La vida vuela hacia su fin. El gran negocio es preparar, preparar, preparar… para la muerte y el juicio final.
  4. ¿Si el doctor dijera, “Tienes seis semanas”? (El hno. Jim Everett, evangelista de Austin, Texas oyó esto).

— Es muy posible que nos queda solamente seis semanas o seis días o seis minutos…

  1. Amós 4:12, “¡prepárate para venir al encuentro de tu Dios!” 2 Reyes 20:1, “Pon en orden tu casa (Ezequías), porque vas a morir”.
  2. 1 Samuel 20:3, David: “hay solamente un paso entre mí y la muerte”.

— Un solo “alto” que alguien pasa sin parar. Un solo semáforo en rojo que alguien no respeta.

  1. Actitud sumamente peligrosa: “Mi Señor tarda en venir”. Sí viene ¡pero no viene AHORA!

— 1 Tesalonicenses 5:2, 3, “Sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán”.

— Santiago 4:13, “¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año y traficaremos y ganaremos: cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”. por wayne  partain