PECADOS DE LA LENGUA

PECADOS DE LA LENGUA

Introducción.

  1. “Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado,” Mat 12:37.
  2. “La muerte y la vida están en el poder de la lengua,” Prov. 18:21. La lengua puede causar mucho daño y también puede producir mucho bien.
  3. “El que guarda su boca guarda su vida,” Prov. 13:2
  4. “Si alguno no ofende en palabra, éste es hombre cabal, capaz también de frenar el cuerpo entero,” Sant. 3:2; es decir, si uno puede controlar la lengua, puede controlar el cuerpo entero.
  5. Pero para controlar la lengua es necesario controlar el corazón. “De la abundancia del corazón habla la boca,” Mat. 12:34; “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él {brotan} los manantiales de la vida,” Prov. 4:23. Entre hermanos el mal uso de la lengua indica la falta de amor. El problema no comienza con la lengua sino con el corazón.

 

  1. Palabras que causan daño (los pecados más comunes de la lengua).
    1. Algunos mienten para cubrir otro pecado, o para no lastimar los sentimientos de alguien, o para tomar ventaja de otros, o por muchos otros motivos, pero Dios aborrece “la lengua mentirosa,” Prov. 6:17; “habiendo dejado la mentira, hablad la verdad cada uno con su prójimo,” Efes. 4:25; “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso,” 1 Juan 4:20: “todos los mentirosos, su herencia será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda,” Apoc. 21:8. Por todo lado hay peligro de mentir: por ejemplo, a los cobradores (“Mamá dice que no está”), decir que está enfermo para no ir al trabajo, a la escuela, a la iglesia, etc. Mentir acerca del salario (ingresos) para pagar menos impuestos, mentir al patrón, mentir a los clientes.
    2. Chismear, difamar, calumniar. “no andarás calumniando en medio de tu pueblo,” Lev. 19:16; “El que anda con chismes revela el secreto, pero el de espíritu fiel cubre el asunto,” Prov. 11:13; “Sin leña se apaga el fuego; y donde no hay chismoso, cesa la contienda; El carbón es para las brasas, la leña para el fuego, y el hombre rencilloso para provocar peleas,” Prov. 26:20, 21; “No sólo aprenden a ser ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no conviene,” 1 Tim. 5:13; “el chismoso aparta los mejores amigos,” Prov. 16:28

“María me dijo lo que usted le contó en confianza y me dijo que no le dijera a usted lo que me dijo… No le diga que se lo dije…”

Recuerde que si alguien le revela a usted un secreto acerca de otro, hará lo mismo a otros acerca de usted.

Es necesario resistir al chismoso y no escuchar sus chismes: “El viento del norte trae la lluvia; y la lengua detractora, el rostro airado,” Prov. 25:23.

¿Nos gusta escuchar a los que critican y condenan a los hermanos? ¿Criticamos y aun hacemos burla de otros hermanos para que nos sintamos más santos y fieles? ¿Escuchamos críticas de hermanos para poder nivelar cuentas con ellos? ¿Hablamos de otros, y aun de hermanos, porque no somos capaces de platicar de temas bíblicos o por lo menos de ideas y temas importantes? Es decir, si hay visita o estamos de visita hay que platicar y ¿de qué vamos a platicar? ¿Es el tema más interesante el de las faltas de los hermanos?

Recuerde que el daño hecho a la reputación de otro no se puede reparar. (Ilustración de soltar las plumas de una almohada en el viento; no se pueden recoger.)

Al escuchar juicios contra hermanos, recordemos Prov. 18:13, 17, “Al que responde antes de oír, le es insensatez y deshonra… El primero que aboga por su causa parece ser justo, pero viene su prójimo y lo pone a prueba.”

Aparentemente muchos hermanos creen que el chisme es sabroso, pero ¿de veras quieren destruir amistades? “El chismoso aparta los mejores amigos,” Prov. 16:18. “El que cubre la transgresión busca amistad, pero el que divulga el asunto aparta al amigo,” Prov. 17:9.

  1. Lisonjear, adular. Es pura hipocresía alabar a alguien en su presencia y luego meterle el cuchillo en su ausencia. “El que oculta el odio {tiene} labios mentirosos, y el que esparce calumnia es un necio,” Provo. 10:18; “Fieles son las heridas que causa el que ama, pero engañosos son los besos del que aborrece”; El que reprende al hombre hallará después mayor gracia que el que le lisonjea con la lengua.”

Esta táctica refleja mucho egoísmo; es decir, se practica para ganar alguna ventaja personal.

  1. Palabras hirientes. “La suave respuesta aparta el furor, pero la palabra hiriente hace subir la ira,” Prov. 15:1; “El enojo del necio se conoce al instante, pero el prudente oculta la deshonra,” Prov. 12:16; “El hombre iracundo suscita riñas, pero el lento para la ira apacigua contiendas,” Prov. 15:18.
  2. El sarcasmo carnal. “Hay quienes hablan como dando golpes (estocadas) de espada, pero la lengua de los sabios es medicina,” Prov. 12:18; “su lengua es como espada afilada,” Salmo 57:4; “veneno de víbora hay debajo de sus labios,” Salmo 140:3; “Flecha asesina es la lengua de ellos; hablan engaño. Con su boca habla de paz a su prójimo, pero dentro de sí pone emboscada,” Jer. 9:8.
  3. Obscenidades, palabras corrompidas. “Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen,” Efes. 4:29; “Ni obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias,” Efes. 5:4.

Por todo lado, en el trabajo, en la escuela y dondequiera la gente mundana y perversa cuenta chistes; el cristiano no aprueba sino condena esto.

La persona dada a esta clase de habla muestra su ignorancia, su falta de decencia, su carácter corrupto. Deshonra a sus padres, su esposa e hijos y si es miembro mancha la iglesia (Efes. 5:27).

  1. Uso profano del nombre de Dios. No solamente el jurar a la ligera (Mat. 23:16-22), sino el decir “Dios mío”, “válgame Dios” y expresiones semejantes. “No tomarás el nombre del SEÑOR tu Dios en vano,” Ex. 20:7. “Santo y temible es su nombre,” Salmo 111:9. Los que maldicen y los que toman el nombre del Señor en vano de otras maneras creen que necesitan estas palabras y expresiones para enfatizar lo que dicen, pero en realidad esto indica falta de educación y un vocabulario deficiente.
  2. Sembrar discordia entre hermanos. “El que siembra discordia entre hermanos,” una de las siete cosas que Dios aborrece, Prov. 6:16-19.
  3. Quejas, críticas hechas con disgusto e indignación, Luc. 15:2; “no murmuréis,” 1 Cor. 10:10; “haced todo sin murmuraciones y contiendas,” Fil. 2:14; “Hermanos, no habléis mal los unos de los otros,” Sant. 4:11; “Hermanos, no murmuréis unos contra otros, para que no seáis condenados. “¡He aquí, el Juez ya está a las puertas!” Sant. 5:9.
  4. Es cada vez “aceptable” el maldecir, por ejemplo, en libros, revistas, películas. Programas de TV están repletos con lenguaje pesado. Expresiones que usan los términos “hell” (infierno) y “damn” (condenar) son palabras de maldición y no deben usarse. “Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia,” Efes. 4:31; “Con ella (la lengua) bendecimos al Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido creados a la semejanza de Dios,” Sant. 4:9.
  5. Habla demasiado. “En las muchas palabras no falta pecado, pero el que refrena sus labios es prudente,” Prov. 10:19; “El que guarda su boca guarda su vida, pero al que mucho abre sus labios le vendrá ruina,” Prov. 13:3. Un hermano dijo que “lo que la hermana dice es verdad, pero es que ella sabe MUCHA verdad.”

“Todo tiene su tiempo… tiempo de callar y tiempo de hablar,” Ecles. 3:1,7. A veces es muy juicioso simplemente callar, no decir nada. “Los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras,” Ecles. 5:3. A muchos les gusta contar todo lo que saben, pero de esa manera otros saben que no saben casi nada. “Cuando calla, hasta el necio es tenido por sabio; y el que cierra sus labios, por inteligente,” Prov. 17:28. “El que guarda su boca y su lengua guarda su alma de angustias,” Prov. 21:23.

Los que hablan todo el tiempo no escuchan y no aprenden. Buena comunicación no comienza con el hablar sino con el escuchar. Así pues si no tenemos nada que decir, no digamos nada, porque muchos hablan y hablan cuando no tienen nada que decir. O cuando no tienen nada de valor o importancia que decir.

  1. Con razón, pues, Santiago 3:6 dice, “Y la lengua es un fuego; es un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y es la que contamina el cuerpo entero. Prende fuego al curso de nuestra vida, y es inflamada por el infierno”; “tu lengua maquina agravios; como navaja afilada produce engaño,” Salmo 52:2.

 

  1. Palabras que salvan y edifican. “La lengua de los sabios es medicina,” Prov. 12:18.
    1. Enseñar el evangelio. “Así que los que habían sido esparcidos iban predicando la palabra,” Hech. 8:4.

“Entonces Felipe abrió su boca, y comenzando desde esta Escritura, le anunció el evangelio de Jesús,” Hech. 8:35; “Estad siempre listos para responder a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros,” 1 Ped. 3:15; “Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona,” Col. 4:6.

  1. Esparcir conocimiento. “La lengua de los sabios embellece el conocimiento, pero la boca de los necios expresa insensatez,” Prov. 15:2; “Los labios de los sabios esparcen conocimiento,” Prov. 15:7; “Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre, y arroyo que rebosa es la fuente de la sabiduría,” Prov. 18:4; “Su boca abre con sabiduría, y la ley de la misericordia está en su lengua,” Prov. 31:26; hermanas de más edad y experiencia “enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos,” Tito 2:4.

Muchos de los familiares, amigos, conocidos de cristianos no conocen la Biblia. Nos toca enseñarles. Si cada miembro o cada familia tuvieran un solo estudio de una hora o de media hora cada semana, el resultado sería maravilloso. Habría crecimiento de toda clase.

  1. Animar a otros. “La congoja abate el corazón del hombre, pero la buena palabra lo alegra,” Prov. 12:25; “El hombre se alegra con la respuesta adecuada, y una palabra a tiempo, cuán agradable es!” Prov. 16:24; “La suave respuesta aparta el furor, pero la palabra hiriente hace subir la ira,” Prov. 15:4. Somos capaces de hablar buenas palabras. Podemos impartir conocimiento, prendiendo la luz en el entendimiento de mucha gente. Es nada más cuestión de hacerlo.
  2. Exhortar (con amor). “exhortaos los unos a los otros cada día, mientras aún se dice: “Hoy”, para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado,” Heb. 3:13; “Manzana de oro con adornos de plata es la palabra dicha oportunamente,” Prov. 25:11; “Plata escogida es la lengua del justo.”

 

Conclusion.

  1. Por eso, “Todo hombre sea pronto para oír, lento para hablar y lento para la ira,” Sant. 1:19.
  2. “Guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío esté frente a mí,” Salmo 39:1.
  3. “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehovah, Roca mía y Redentor mío,” Salmo 19:14.
  4. “El que quiere amar la vida y ver días Buenos refrene su lengua del mal, y sus labios no hablen engaño,” 1 Ped. 3:10.

“Si alguien parece ser religioso y no refrena su lengua, sino que engaña a su corazón, la religión del tal es vana,” Sant. 1:26

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ORANDO POR LA PRESENCIA DE DIOS

ORANDO POR LA PRESENCIA DE DIOS 
EN EL GANAR DE ALMAS

 

Introducción:

A  Isaías el profeta ora por la salvación de Israel

B -En su oración, el profeta cita las calamidades y destrucción que acompañarán el regreso del Señor que arrasará a los inicuos de la faz de la tierra

C Isaías reconoce la maldad de Israel; ora por su arrepentimiento y la misericordia del Señor sobre ellos a causa del convenio de Abraham

D -La oración por Isaías  es registrada mayormente en el Capítulo 64 comienza con los últimos cinco versículos del capítulo 63.   Esta oración de lamentación empieza por recontar “las misericordias de Jehová” (63:7).  El profeta habla de “todo lo que Jehová nos ha dado” (63:7) y “en su amor y en su clemencia los redimió” (63:9).

I -PARA RECIBIR A DIOS NECESITAMOS RECORDAR SUS OBRAS EN EL PASADO. Vs. 1-4

El profeta está desanimado, y decepcionado. Todo está en ruinas y hasta su fe está en ruinas.

Pero hay algo que puede ayudar al profeta desanimado: la memoria. Cuando no tenemos esperanza podemos apelar a la memoria y la memoria despertará la esperanza.

· Es el Dios que obró con Abraham, aquel arameo errante del cual formó una nación
· Es el Dios que obró con Sara, Rebeca y Raquel, las tres mujeres estériles.
· Es el Dios que obra con Moisés, liberando a Israel de Egipto abriendo y cerrando mares.

Entonces si Dios ha obrado en el pasado, ¿por qué no la va a hacer hoy? Si Dios no perdió el control en el pasado, ¿por qué lo perderá en el presente?

II- PARA RECIBIR ADIOS NECESITAMOS RECONOCER NUESTRA NECESIDAD DE EL vs. 5-7

Muchas veces Dios llega a nosotros pero no le recibimos porque creemos que no lo necesitamos. Nosotros necesitamos de Dios no Dios de nosotros hermanos Mateo 11:28  este es  el comportamiento del pueblo Jeremías 6:16

· O porque somos demasiados fuertes, jóvenes, racionales, santos, le decimos: ” No te necesito, no por ahora.” · O porque nos creemos demasiados pecadores, indignos, “caso perdido”. Le decimos “No te necesito, ya no hay arreglo para mí….”

En la Biblia hay dos ejemplos de personas que no pudieron recibir a Dios en sus vidas, porque se sentían demasiado buenos o demasiado malos: el fariseo y Judas. El primero no necesitaba a Dios porque todo estaba en orden en su vida. El segundo porque todo estaba perdido 1. En su vida.

No importa lo que pienses de ti mismo, ni de tu problema, ni de tu vida, ni si es demasiado temprano o demasiado tarde: todos necesitamos convertirnos a Dios, y recibirle cuando el viene a nosotros.

Necesitamos hacer la misma pregunta del profeta: ¿cómo podré ser salvo? Seremos salvos hermanos no porque nosotros merezcamos la salvación o su misericordia el dolor de corazón para con nosotros  o merezcamos su bondad  y inmenso amor para socorrernos en nuestras vidas

III– PARA RECIBIR A DIOS NECESITAMOS TENER UNA IMAGEN BIBLICA DE DIOS.

Muchas personas se cierran a Dios porque tienen una imagen distorsionada de Dios.

· Cuando Dios viene a ellas creen que viene como el Dios severo y cruel, que nos quiere ver sufrir. Entonces se cierran a Dios.

· Otros esperan a un Dios bonachón, inofensivo, al que todo le da igual y acepta cualquier cosa de nosotros. Entonces se abren a ese Dios, pero no pasa nada, porque recibieron una caricatura de Dios.

Hay dos imágenes muy ricas que nos ayudan a conocer al Dios que vamos a recibir:

· El Dios Padre: En la familia judía, el padre es el dueño, pero no un dueño para explotar, es el dueño que cuida, protege, enseña y defiende.

· El Dios Alfarero: un artesano, artista, un creador, que trabaja la arcilla con sus manos y que si se cae la restaura.

Estas dos imágnes: Padre y Alfarero, corrigen nuestras imágenes distorcionadas de Dios, del Dios distante de las catedrales, del Dios transigente al que todo le da igual.

Si vamos a recibir a Dios, vamos a recibir al Dios Padre, que es tu dueño y que te guarda y protege. Al Dios Alfarero que da forma a tu vida y te restaura.

CONCLUSION

Repasamos estas tres formas de prepararnos para recibir a Dios que nos da Isaías:

1) Necesitamos hacer memoria de las obras de Dios en el pasado.

2) Necesitamos reconocer que necesitamos a Dios. No hay nadie demasiado santo, ni demasiado pecador que ya no necesite a Dios.

3) Necesitamos recuperar una de las imágenes biblicas mas bellas de Dios, la de un Dios que nos trata como Padre y como Alfarero.

Navidad es el encuentro de lo humano con lo divino. Que hoy mismo podamos tener ese encuentro.

Señor: gracias por venir a nosotros. Queremos recibirte, darte el lugar de nuestro Padre, de nuestro Alfarero.

Ayúdanos a confiar que las mismas obras que hiciste en el pasado, podrás hacer hoy con nosotros. Nuestro corazón te necesita, nuestra vida te necesita.

No hay pecado tan grande ni virtud tan grande que dejen afuera. Señor, hay un vacío que solo tú lo puedes llenar.

Por Hoswaldo Moreno Parrales

Predicador de la iglesia de Cristo

 

1 CORINTIOS 9:25 – “EL QUE LUCHA

1 CORINTIOS 9:25 – “EL QUE LUCHA

EJERCITA EL DOMINIO PROPIO”

 

  1. 1 Corintios 9:19-23 enfatiza que Pablo es el perfecto ejemplo de la abnegación de sí.

— Siendo libre se hizo siervo de judíos, gentiles, débiles, etc. para salvarles.

Ahora en los últimos versículos del capítulo él enfatiza el dominio propio para ganar el premio (la vida eterna).

— El. V. 25 dice (Versión Valera 1960) “Todo aquel que lucha de todo se abstiene”. El verbo que usa es egkrateuetai (del verbo egkrateia) y es traducida como “ejercita dominio propio” (Lacueva Interlineal). Este verbo incluye no solamente el abstenerse de ciertas cosas sino que también incluye el lado positivo del entrenamiento riguroso durante unos diez meses antes de los juegos y el esfuerzo máximo para ganar el premio.

— Esto significa para nosotros que no solamente nos abstenemos de muchas cosas sino que también se debe dedicar la vida (cuerpo, mente, todo) con todo esmero al servicio de Dios.

— El Diccionario Expositivo del Sr. W. E. Vine lo describe como “el poder controlador de la voluntad” y comenta que en Hechos 24:25 la palabra sigue a “justicia” que representa las demandas de Dios y en 2 Ped. 1:6 sigue a “conocimiento” sugiriendo que lo que se aprende tiene que ser puesto en práctica.

 

  1. TEXTOS QUE ENSEÑAN EL DOMINIO PROPIO

   — 2 Pedro 1:6, “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad…”

   — Hech. 24:25, “Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.

   — Tito 1:7, 8, “Es necesario que el obispo sea … dueño de sí mismo”.

   — Dominio propio es, en realidad, sujetarse al dominio de Dios.

— Comúnmente la expresión “dominio propio” se usa solamente en sentido negativo de abstenerse del pecado, pero también incluye el controlar la vida en sentido positivo, obedeciendo a Dios, llevando el fruto de justicia sirviendo al Señor y haciendo buenas obras.

— El primer paso del “dominio propio” se encuentra en Mateo 16:24Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo”, pero entonces sigue más instrucción, “y tome su cruz, y sígame”.

   — Al hacer esto uno obedece al evangelio: Oír el evangelio, creer en Dios, creer en Cristo, arrepentirse de sus pecados y ser bautizado (sumergido) en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19) para el perdón de sus pecados (Hechos 2:38). De esta manera nace otra vez (Juan 3:5). Se despoja de la vida pasada y anda en vida nueva (Romanos 6:3, 4; Efesios 4:22-32).

 

III. AL PRACTICAR EL DOMINO PECADO SE EVITA EL PECADO.

   — Concepto común: es “humano” pecar y que el hombre tiene que pecar por haber nacido con la supuesta “naturaleza pecaminosa”. Esta es mentira del diablo, enseñada por Agustín-Lutero-Calvino, como excusa para pecar y no ser responsable ante Dios por su pecado.

   — Pero 1 Juan 2:1 dice, “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis”. Salmo 119:11 dice, “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Dios no dice que el hombre tiene que pecar; más bien, le dice, “no pequéis”.

   — El cristiano no debe ser SIERVO de su cuerpo, sino AMO y maestro de su cuerpo y dominarlo para ocuparlo en el servicio de Cristo. Romanos 6:12, 13, “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; 13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad…”. Gálatas 5:24, “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. 1 Corintios 6:19,20, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

— Esto significa que en realidad el cuerpo del cristiano pertenece al Señor. Somos mayordomos de lo que pertenece a Dios.

 

  1. EJEMPLOS  PRÁCTICOS DEL DOMINIO PROPIO

   — EL HAMBRE (apetito) es el deseo normal del cuerpo para que sea sostenido con alimento, pero el cristiano controla su apetito. El comer con exceso es la causa de muy serios problemas físicos (alta presión, diabetes, etc.). El cristiano debe recordar siempre que su cuerpo pertenece a Cristo (1 Corintios 6:19, 20). 1 Corintios 15:32, “Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”. Para incrédulos el bien máximo es comer y beber (satisfacer el vientre).Filipenses 3:19, “el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre”. Tito 1:12, “Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos”. Deut. 21:20, “y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho.  Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá…” El comer con exceso es abuso del cuerpo que pertenece al Espíritu Santo. Los que comen con exceso no deben criticar a los borrachos y drogadictos.

   — EL SUEÑO es deseo normal del cuerpo pero en esto también debe haber dominio propio. Proverbios 6:9-11, “Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? 10 Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo; 11 Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado”. 20:13, “No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan”. 23:21, “Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, Y el sueño hará vestir vestidos rotos”.

   — El dominio propio requiere control sobre la PEREZA.

Proverbios 12:27, “El indolente ni aun asará lo que ha cazado; pero la posesión más preciosa del hombre es la diligencia”. 13:4, “El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada”. 19:24, “El perezoso mete su mano en el plato, Y ni aun a su boca la llevará”. 26:14, “Como la puerta gira sobre sus quicios, Así el perezoso se vuelve en su cama”. Romanos 12:11, “No seáis perezosos en lo que requiere diligencia: fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”.

   — Dominio propio sobre el DESEO SEXUAL1 Corintios 7:1-5, “En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”. El deseo sexual se satisface en el matrimonio. 7:9, “pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando”. (El término traducido “don de continencia” o “tener continencia” (Lacueva) es el mismo que se usa en 1 Cor. 9:25, “ejercita dominio propio”).

   —1 Cor. 6:18, “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. Hebreos 13:4, “ Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”.

   — Dominio propio sobre la MENTE, Mateo 22:37-39, “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Mateo 5:28, “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. Y, desde luego, el dominio propio requiere que no haya envidia, enojo, malicia, etc. en el corazón (Gálatas 5:19-21).

   — Dominio propio sobre las EMOCIONES, 1 Corintios 7:29-32, no dar rienda suelta a ellas: “Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; 30 y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; 31 y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa. 32 Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja”.

   — Dominio sobre el CARÁCTER. Efesios 4:22-32, “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo. 28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Con algunos la actitud parece ser que “No puedo cambiar, así soy yo, así somos en mi familia”. A los tales la palabra que corresponde es “arrepiéntase pues” para no perecer para siempre.

   — Dominio propio sobre el deseo de ENRIQUECERSE, Lucas 12:15, “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”. Colosenses 3:5, “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”. 1 Tim 6:9,10, “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”.

   — Dominio propio sobre la LENGUA. Mateo 12:34-37,  “¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. 36 Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. Efesios 4:29, “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”. La lengua debe ser usada para enseñar la palabra, para reprender el pecado y para exhortar y animar.

   — Dominio propio sobre el AFÁN Y LA ANSIEDAD. Filipenses 4:6-7, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Mateo 6:25, “No os afanéis por vuestra vida…”

 

  1. V. ES INDISPENSABLE QUE SE ENFATICE EL LADO POSITIVO DEL DOMINIO PROPIO.

Repito: El dominio propio no se refiere solamente al abstenerse del pecado. También se refiere al sumo cuidado y atención diligente para usar el cuerpo y la mente en el servicio de Dios.

— En lugar de usar la mente para pensamientos sensuales y carnales, debemos meditar en cosas buenasFilipenses 4:8, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.

   — 1 Corintios 6:13, “El cuerpo no es para fornicación sino para el Señor”; es decir, para adorar y servir al Señor según la palabra de Dios.

— Para evitar el “amor al dinero” los versículos 17-19 dan la solución: “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 18 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos19 atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna”.

— En lugar de usar la lengua para mentiras, chismes y toda forma de “palabra corrompida”, debe ser usada para enseñar la palabra (Hechos 8:4, “iban por todas partes anunciando la palabra”), para cantar himnos (Santiago 5:13, “¿Está alguno alegre? Cante alabanzas”). 1 Tesalonicenses 5:14, “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos”.

— En lugar de ser dominado por la pereza, Romanos 12:11, “En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”. Romanos 6:13, “…, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia”.

— En lugar de dar rienda suelta a las emociones por causa de la tristeza personal, Romanos 12:15, “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”. Filipenses 4:4-7, “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

 

.Conclusión.

— En fin, el dominio propio significa SUJECIÓN AL SEÑORSantiago 4:7, 8, “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.

   — Mateo 16:24, “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.  

PARA CONCLUIR, EL DOMINIO PROPIO SIGNIFICA OBEDECER AL EVANGELIO Y SERVIR AL SEÑOR HASTA EL FIN (LA VENIDA DE CRISTO O LA MUERTE).

POR  Wayne Partain