EL QUE ENSEÑA DEBE HACERLO CON DILIGENCIA ROMANOS 12:7

EL QUE ENSEÑA DEBE HACERLO CON DILIGENCIA

ROMANOS 12:7

 

Introducción.

     Romanos 12:4-8, Pablo habla de la iglesia como cuerpo y enseña que los miembros del cuerpo tienen diferentes dones o funciones.

El énfasis en este texto es que las varias funciones sean practicadas con dedicación y toda diligencia. Romanos 8:11, “En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”.

Entonces, al mencionar cada función Pablo está diciendo que se practique con diligencia.

Recordemos Malaquías 1:8, “Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos”. Es lo que hacemos si no nos dedicamos de corazón en el uso de las funciones nombradas aquí.

Recordemos también el ejemplo de Caleb quien “había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel” (Josué 14:14). Este es el ejemplo que seguir en el uso de los dones recibidos de Dios.

 

  1. JESÚS ENSEÑABA DURANTE TODO SU MINISTERIO.

Enseñó en las sinagogas, en el templo, junto al mar, sobre el monte, en las casas.

Escogió a doce apóstoles y los envió a enseñar como “pescadores de hombres” (Mateo 4:19).

Escogió a otros setenta para enseñar en toda Judea (Lucas 10:1).

Después de su resurrección dio la “Gran Comisión” a los apóstoles. Mateo 28:18-20; Marcos 16:15, 16; Lucas 24:46-47.

 

  1. CONSTITUYÓ A UNOS APÓSTOLES … PROFETAS … EVANGELISTAS … PASTORES … MAESTROS. EFESIOS 4:11.

Todos estos enseñaron la Palabra de Dios.

Efesios 4:12, “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

Efesios 4:15, 16, “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.

 

III. LOS PADRES DEBEN ENSEÑAR A SUS HIJOS

Deuteronomio 6:4-9, Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”.

Si el pueblo de Israel estaba obligado a enseñar la ley de Moisés con tanto fervor, ¿cuánto más los cristianos deben enseñar con mucho entusiasmo el Nuevo Testamento a sus hijos?

Deuteronomio 6:5 se repite en Marcos 12:30 y sigue siendo el principal mandamiento para todos y debe ser enseñado a los hijos con toda diligencia y fervor.

Josué 24:15, “yo y mi casa serviremos a Jehová”.

 

  1. TODO CRISTIANO DEBE ENSEÑAR A LOS INCONVERSOS.

Todos deben aprender los textos que hablan de “obedecer al evangelio”. Romanos 10:16, 16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?” … 1 Pedro 4:17, Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” … 2 Tesalonicenses 1:7-9,  y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”.

El mundo religioso no habla de “obedecer al evangelio”. No saben lo que es, pero miembros de la iglesia sí saben y deben hablar libre y frecuentemente del tema.

Todo cristiano debe saber los textos que describen cada paso de la obediencia al evangelio. Primero que todo, creer en Dios (Génesis 1, 2; Romanos 1:20, 21; Hechos 17:25-28) y amarlo con todo el corazón, toda el alma, toda la mente y todas las fuerzas (Marcos 12:30) … creer en Cristo como Dios el Hijo (Juan 1:1; 5:18; 10:33) … arrepentirse de los pecados (Lucas 13:3, 5) … confesar la Deidad de Cristo (Mateo 10:32, 33; Hechos 8:37; Romanos 10:10) … ser bautizados (sepultados) en agua para el perdón de pecados (Hechos 2:38; 8:35-39; 10:47, 48; 22:16) …

Todo cristiano debe saber los textos que enseñan los actos del culto a Dios: orar (Efesios 6:18; 1 Tesalonicenses 5:17); cantar sin instrumentos de música (Efesios 5:19; Colosenses 3:16); predicar y enseñar (2 Timoteo 4:2; Hechos 20:7); cena del Señor el primer día (Hechos 20:7; 1 Corintios 11:23-27); ofrenda el primer día (1 Corintios 16:2).

 

  1. ¿CUÁL ES NUESTRA ACTITUD HACIA LOS PERDIDOS?

¿Cuál es el deseo de Dios con respecto a los perdidos? 1 Timoteo 2:4, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”. 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.

La obra de ancianos, evangelistas, maestros de clases bíblicas hacen una función sumamente importante, pero recordemos Lucas 19:10, Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

Recordemos también la actitud de Pablo: Romanos 9:3 “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne”. Romanos 10:1, “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación”. ¿Compartimos este espíritu? ¿Cuál es nuestro anhelo más grande?

 

VII. EL ENSEÑAR REQUIERE MUCHO ESTUDIO.

1 Pedro 3:15, “santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.

2 Timoteo 2:15, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. 3:16, 17, ”Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

 

VIII.  USAR FOLLETOS Y TRATADOS.

Todo cristiano debe reconocer y creer en la fuerza de la hoja impresa. Es herramienta súper efectiva. Trabaja 24/7. No se cansa. No se enoja. No se impacienta.

Toda iglesia debe tener un buen surtido de ellos y deben ser repartidos libre y generosamente. El que los reparta debe apuntar su nombre, teléfono y email en ellos.

 

  1. NO DESCUIDAR A LOS VISITANTES A LOS SERVICIOS.

Si alguien visita los servicios es muy probable que sea “buena tierra” (Mateo 13:23) y hay que aprovechar al máximo su visita.

Apuntar su nombre, dirección, teléfono, email, animarle a volver.

Entonces llamarle, enviarle una tarjeta, visitarle, ofrecer estudio en su hogar.

 

  1. ESTUDIOS EN LAS CASAS.

Como ya se comentó Jesús enseñaba mucho en las casas y sin faltar debemos aprovechar este medio.

Ha habido muchísimas conversiones como resultado de tales estudios informales. Tienen muchas ventajas.

 

CONCLUSIÓN.

Sobre todo el cristiano debe conversar con otros constantemente acerca de Dios, el evangelio, la iglesia, eventos finales.

Todos hablan todos los días. Platican o conversan con varias personas pero ¿de qué conversan? ¿Solamente de temas terrenales y pasajeros? ¿Placeres, el trabajo, problemas de la vida, ansiedades?

Mateo 12:34, “de la abundancia del corazón habla la boca”. Por eso, llenemos el corazón con la Palabra de Dios y luego imitar a Felipe: “abrió su boca” para enseñar la Palabra al etíope (Hechos 8:35-39). Le enseñó, le convenció, le bautizó y “el eunuco siguió gozoso su camino”.

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TENIENDO DONES … USÉMOSLOS

ROMANOS 12:6, 7 “TENIENDO DONES … USÉMOSLOS

… SI DE SERVICIO, EN SERVIR”

 

          Romanos 12:6, 7, “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada … úsese conforme a la medida de la fe; … si de servicio, en servir”.

“La medida de fe que Dios repartió a cada uno” corresponde a la “función” del versículo 4. Se refiere a los dones espirituales como profecía y también a los dones ordinarios que reciban de Dios para servirle. No se refiere a “oficiales” con títulos. Los dueños de estos dones no deben tener más alto concepto de sí que el que deben tener (v. 3).     Son dones de función. El poseer tales dones no promueve el orgullo carnal que resulta en la exaltación de las personas que los posean.

La enseñanza de Pablo en estos versículos enfatiza la necesidad de diligencia en el uso de cualquier don que uno haya recibido de Dios.

Romanos 12:11, ”En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”. Perezosos = okneros, negligente (Mateo 25:26); Hebreos 6:11, nothroi, perezosos, indolentes,

Todo miembro es útil si reconoce y usa su don diligentemente como Caleb (Josué 14:14, “había seguido cumplidamente a Jehová”).

      Romanos 12:4,5, “Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”. Este texto enseña la importancia de la unidad. Los miembros de la congregación deben cooperar los unos con los otros para que la obra esté bien coordinada.

Efesios 4:15, 16, “siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.

   Ningún miembro sobra. Cada miembro necesita los demás miembros, son mutuamente dependientes el uno del otro.

No tenemos la misma función. ¿Todos los miembros del cuerpo físico pueden ver, oír, oler, caminar? Tampoco en el cuerpo de Cristo no todos pueden ser ancianos y diáconos (hay requisitos, 1 Timoteo 3, Tito 1). No todos pueden predicar. No todos pueden dirigir himnos. 1 Corintios 12:14-22 – este texto debe ser estudiado con mucho cuidado en conexión con el estudio de Romanos 12:3-8.

No hay rivalidad entre los miembros del cuerpo físico y no debe haber rivalidad entre los miembros del cuerpo de Cristo. Somos interdependientes los unos de los otros.

Por lo tanto, debemos buscar la edificación el uno del otro en lugar de ser superior el uno al otro.

Romanos 12:6, De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

El que reciba este don debe entregar el mensaje revelado exactamente como se ha revelado por el Espíritu Santo, sin cambiarlo. No quitar ni agregar. No meter opiniones. Simplemente revelar la Palabra de Dios.

Los que tenían dones del Espíritu Santo podían descuidarlos. 1 Timoteo 4:14; 2 Timoteo 1:6. Asimismo los dones ordinarios pueden (pero no deben) ser descuidados.

Romanos 12:7, o si de servicio, en servir;

    Los textos que hablan de “unos y otros”: Véanse sermones sobre estos textos en la página web de waynepartain.com y en el libro de este servidor, “Sermones y Artículos I y II” (os améis unos a otros … sed afectuosos … saludar …servir … exhortar …amonestar …sobrellevar cargas … etc.)

     Saludar. Para algunos miembros de la iglesia este mandamiento es opcional o de poca importancia, pero es requerido por Pablo varias veces (Romanos 16:16; 1 Cor. 16:20; 1 Tesalonicenses 5:26.) A pesar de esta instrucción bíblica, hay miembros que llegan tarde a los servicios y aparentemente no les interesa nada el saludar a los hermanos. Aun los que llegan a la mera hora de comenzar el servicio no pueden saludar a otros sin interrumpir el servicio.

El saludar bien es muestra de amor y afecto. Requiere tiempo, Lucas 10:4. Romanos 12:10, “Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal” (La Biblia de las Américas).

Otro servicio es el mostrar misericordia con alegría (Romanos 12:8). Este servicio implica preocupación por hermanos enfermos, débiles, desanimados, etc. Hebreos 12:12, 13, “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”.

Cristo dice que al visitar a “mis hermanos más pequeños” le visitamos a Él Mismo (Mateo 25:34-46).

Con alegría, porque es mejor no hacerlo si lo va a hacer de mala gana. Le cuesta al enfermo o debilitado ser placentero y si algún hermano le visita de mal humor y platica de sus propios problemas, tal “ministerio” no anima sino desanima más al enfermo. ¿Qué pensará el enfermo si el visitante le dice, “qué lástima que tenga esa enfermedad, mi hermano murió de ese mal el año pasado”?

Es necesario hacerlo con prudencia. La familia del enfermo nos puede decir su condición y la hora más conveniente para una visita. Nunca conviene una visita larga. Tampoco conviene la visita de la persona que habla y habla sin fin cansando y aburriendo al enfermo. ¿Qué dirá el enfermo después de la visita de los tales? “¡Oh qué fastidio es esto!”

     Hechos 6, dos ministerios, predicar y servir mesas, los dos son necesarios….

     Ministerio de benevolencia. Hechos 9:39, Dorcas; Hechos 12:25; 11:29, 30 (Romanos 15:30, 31), llevaron ayuda a los hermanos necesitados de Judea de parte de los hermanos de Antioquía. 1 Corintios 16:3, mensajeros de las iglesias.

Otro ministerio importante es la hospitalidad. Romanos 16:23; 3 Juan 5, 6. Esto incluye no solamente el hospedaje sino también el ayudarles para gastos de viaje (“encaminarlos”).

Visitantes que nos acompañan en los servicios de culto. Es muy posible que sean “buena tierra” que reciba la palabra (Mateo 13:23). Hay que aprovechar al máximo su visita. En esto todos los miembros de la congregación están involucrados. Deben saludarles, pedir y apuntar su nombre, dirección, teléfono, estar seguro que tienen Biblia e himnario para los servicios y después del servicio regalarles folletos/tratados y animarles a volver. Entonces no olvidarles. Más bien mantener el contacto llamándoles, visitándoles, ofreciendo estudios bíblicos en su hogar.

Todo miembro debe participar en el ministerio del evangelismo personal. Todo miembro sabe lo que él mismo ha hecho para obedecer al evangelio y si no sabe bien los textos para cada paso de la obediencia, debe aprenderlos cuanto antes y estar listo y dispuesto a conversar con cualquiera sobre la necesidad de obedecer al evangelio (2 Tesalonicenses 1:7, 8; 1 Pedro 4:17).
Folletos, tratados. Un ministerio o servicio de suma importancia es el preparar y repartir folletos y tratados. Esto es un ministerio, una función del cuerpo, en la cual todo miembro puede participar. Es indispensable que todo miembro reconozca la fuerza de la página impresa para suplementar la predicación pública, las clases bíblicas y su obra personal de enseñar. Toda congregación, por pequeña sea, puede y debe repartir miles y miles de tales estudios impresos. Los tales trabajan día y noche, no se cansan, no se desaniman y han logrado la conversión de muchas almas.

Ministerio de imprimir folletos, tratados. Muchas congregaciones tienen copiadoras y sólo falta que ciertos miembros se encarguen de hacer copias de tales estudios. Debe haber un compromiso fijo porque lo que es deber de todos no es el deber de nadie. Normalmente el predicador escribe tales estudios pero puede haber otros miembros capacitados para la tarea.

     Conclusión: El servicio o ministerio de este texto no se limita a la obra de los evangelistas, ancianos y diáconos, porque todo miembro del cuerpo tiene su función importante.

Unos y otros. No dejemos de leer y estudiar estos textos frecuentemente y observar cómo cada miembro debe preocuparse por los demás para servirles, exhortarles, animarles, mostrarles misericordia, etc.

Asistir fielmente, llegando a la reunión temprano para poder saludar los unos a los otros. Todo miembro debe preocuparse por los que falten y hacer todo lo posible para animarles a ser fieles.

     No descuidar a los visitantes. Bien pueden ser la buena tierra que reciba la palabra para ser salvos. Merecen la atención de todos.

Escribir, imprimir y repartir folletos y tratados, no uno que otro sino miles, no de vez en cuando sino constantemente.

La misión de la iglesia es ganar almas, 1 Timoteo 3:15. Todo miembro debe cooperar en todo esfuerzo para lograr este propósito.

No seamos negligentes, indolentes, perezosos, Romanos 12:11.

(CONTINUARÁ)

Job 31: Un gran juramento de inocencia

Job 31: Un gran juramento de inocencia

Posted: 30 Oct 2017 03:28 PM PDT

Por Josué I. Hernández

La gran afirmación que Job hace sobre su inocencia en el capítulo 31 del libro que lleva su nombre, menciona no sólo los pecados de los que sus “amigos” lo habían acusado, sino que también incluye la negación de las cosas que, tal vez, se implicarían en su contra. Así, pues, Job se vindica (defiende) a sí mismo, y asevera su pureza e integridad, tanto en intenciones como en proceder, tanto en su vida pública como también la privada. Él bien entendía que las acciones tienen sus consecuencias, las cuales se relacionan con Dios (Deut. 11:26-28; Gal. 6:7-8), por esto su conducta. El temor de Dios controlaba a Job (“Porque el castigo de Dios es terror para mí, y ante su majestad nada puedo hacer”, 31:23, LBLA).

Para Job, la reverencia a Dios y la obediencia a sus mandamientos es el todo del hombre (cf. Ecles. 12:13). Aquí, nuevamente aprendemos que sólo por el previo temor, el hombre obedece a Dios.Por tanto, conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres (2 Cor. 5:10-11).

Es así, también, como Job invoca solemnemente una serie de imprecaciones en su contra si es hallado culpable. Por esto, los versículos 5-40 incluyen la conjunción “si”. La imprecación es, según su uso en las Escrituras, el invocar solemnemente una maldición sobre alguien o algo, como lo podemos observar vívidamente en los llamados “salmos imprecatorios” (Ej. Sal. 58:11). La imprecación admite la justicia de las consecuencias para las acciones pecaminosas.

Bien se dice, que toda buena mujer es como la descrita en Proverbios 31, y todo buen hombre es como el descrito aquí, en Job 31, un hombre de integridad.

CASTIDAD, NO CODICIA NI LUJURIA (31:1-4)

Pacto con sus ojos: La inmoralidad sexual comienza con la concupiscencia de los ojos (31:1; cf. Mat. 5:28; Mar. 9:47; 2 Ped. 2:14). La solución, eliminar los deseos desordenados (Ef. 4:22; Sant. 1:13-15), y aprender a pensar (Fil. 4:8).

“Jesús condena el uso de los ojos para codiciar. (1). Mat. 6:22,23, habla del ojo bueno y del ojo maligno. (2). 2 Ped. 2:14 los ojos llenos de adulterio. (3). Acán usó los ojos para codiciar, Josué 7:21. Obsérvese el proceso de su caída: “Vi… lo cual codicié y tomé… está escondido”. (4). David usó los ojos para codiciar, 2 Sam. 11:2-4. Quebrantó tres mandamien­tos: no codiciar, no adulterar, no matar. El proceso siempre es lo mismo: Ver… codiciar (pecar en el corazón)… pecar físicamente. (5). Pablo no usó los ojos para codiciar, Hech. 20:33” (Notas sobre Mateo, Wayne Partain).

Cada cual recibe lo que merecen sus hechos (31:2-3). El impío y también el justo (Job. 20:29; Rom. 2:5-10; Gal. 6:9-10; 2 Tim. 2:6; Heb. 10:35; 11:6; 1 Ped. 3:8-12). Por tal razón, Job exclamó:¿No ve El mis caminos, y cuenta todos mis pasos? (Job. 31:4, LBLA). Dios lo sabe y registra el proceder del hombre (2 Cron. 16:9; Salmo 139:3; Prov. 5:21; 15:3; Dan. 5:23; 2 Cor. 5:10; Heb. 4:13). Cada cual decide lo que recibirá del Señor (Ef. 6:8; Heb. 6:10). El hombre no escoge las consecuencias de sus hechos, esto lo hace Dios (Gal. 6:7). El hombre si puede escoger que hacer para recibir “gloria y honra e inmortalidad” (Rom. 2:7).

FRANQUEZA Y HONESTIDAD, NO MENTIRA NI FRAUDE (31:5-6)

“Si yo he andado con falsedad, y mi pie se ha apresurado tras el engaño; (¡que se me pese en balanzas justas, y conozca Dios mi integridad!)” (31:5-6, VM). Los “amigos” de Job le acusaban de no llevar una vida recta (4:7-9; 8:6, 12; 11:4-6, 11-14; 15:30-35; 18:5-21; 20:5-29, etc.), pero lo negó Job y dijo, “Péseme Dios en balanzas de justicia” (cf. Daniel 5:27). Job era como Natanael. “Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño” (Jn. 1:47). ¿Por qué dijo Cristo tal cosa de él (Jn. 1:46)?

Ningún hipócrita podría ser alabado por Cristo, como lo fue Natanael. Es urgente aprender a practicar la franqueza y sinceridad (cf. 2 Cor. 10:11; Ef. 4:25). Dios no es mentiroso (Tito 1:2), ni se complace en la maldad de la mentira (Ex. 23:7; Lev. 19:11; Sal. 5:4-6). El justo no comulga la mentira (Prov. 13:5; 19:5,9; Sal. 101:7; 119:163). La mentira (como todo pecado) es un delito grave, tanto así que ocasionó la muerte de Ananías y Safira (Hech. 5:3-4, 8-9). Ningún mentiroso entrará en el reino de los cielos (Apoc. 22:15) porque manifiesta el mismo carácter de Satanás (Jn. 8:44).

RECTITUD ECONÓMICA, NO SOBORNO (31:7-8)

“…si mi corazón se fue tras mis ojos, y si algo se pegó a mis manos”(31:7). Una figura muy gráfica del que acepta un soborno. “Piedra preciosa es el soborno para el que lo practica; adondequiera que se vuelve, halla prosperidad” (Prov. 17:8). El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad (Ef. 4:28).

Para Job, el tema de prosperidad era un asunto espiritual, como todo asunto de la vida. Job no era codicioso de ganancias deshonestas (1 Tim. 3:3). La economía justa no se mide por cuánto se obtiene, sino cómo se obtiene.

Job no se dejaba corromper por el dinero mal habido (Job 15:34; 23:11; cf. Ex. 23:8; Deut. 16:19-20; Sal. 26:11). Los apóstoles tampoco (Hech. 8:18-25). Job dijo que si él fuera encontrado culpable de tales cosas, como castigo que perdiera todo su trabajo: ¡siembre yo, y coma otro, y el producto del campo me sea arrancado! (31:8, VM).

FIDELIDAD CONYUGAL, NO ADULTERIO (31:9-12)

Si mi corazón fue seducido por mujer, o he estado al acecho a la puerta de mi prójimo (31:9; cf. Ex. 20:17). Job no era como el joven necio que “iba camino a la casa de ella”, Prov. 7:8 y sig.). No era “Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo”(Jer. 5:8).

“Si… y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo… [entonces, lo peor que un marido quisiera que suceda con su esposa] muela para otro mi mujer [como “la sierva que está tras el molino”, Ex. 11:5], y sobre ella otros se encorven” [victimizada, usada para cualquier propósito] (31:9-10; cf. Deut. 28:30; Jer. 8:10).

Este pecado lleva a la ruina y destrucción (Prov. 5:11; 7:26-27). Es pecado que merece el juicio judicial (en el principio de los Estados Unidos el adulterio era crimen pero ahora no solamente se canceló esa ley, sino que todo lo contrario, muy pocos lo toman en serio). Dios aborrece el repudio (Mal. 2:16; Mat. 19:6) y también aborrece el adulterio (Lev. 20:10; Rom. 13:9).

El adulterio (una forma de fornicación) recibía una sanción penal en los tiempos de Job (31:11) y bajo en la sociedad israelita del Antiguo Pacto (Deut. 22:22-24). Sin embargo, el infierno es peor que cualquier castigo físico que se pueda infligir al adúltero impenitente (Job 31:12; 1 Cor. 6:9; Gal. 5:19-21; Apoc. 21:8).

El gobierno no controla el matrimonio, pero sí debe castigar (no premiar) lo que es malo (Rom. 13:3-4). Lamentablemente, los sistemas legales de los gobiernos facilitan el adulterio.

JUSTICA EN LOS NEGOCIOS, NO EL ABUSO DE LOS SIERVOS (31:13-15)

el derecho de mi siervo o de mi sierva cuando presentaron queja contra mí (31:13, LBLA). Fuesen justas, o no, las quejas de sus siervos, Job no abusó de su poder sobre ellos (cf. Stgo. 5:1-4). Si lo hiciera ¿cómo respondería a Dios? (31:14; cf. Rom. 14:12, los hombres darán cuenta a Dios). El derecho de sus siervos se debía a la responsabilidad con sus deberes. No puede haber derecho a remuneración sin el deber de trabajar. Así, tampoco, puede haber trabajo sin justa remuneración.

Dios misericordiosamente permite que el duro trabajo sea recompensado con propiedades personales (Sal. 126:6). Por esto, “el obrero es digno de su salario” (Luc. 10:7), y “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma”(2 Tes. 3:10). La ley prohibió la opresión y ordenó el justo pago diario (Deut. 24:14-15). ¡Cuántos empleadores han olvidado “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mat. 22:39)!

Job más adelante dirá: si clama contra mí mi tierra, o los surcos de ella lloran juntos” (31:38, VM). Una personificación de la tierra abusada por los pecados (cf. porque la piedra clama a Dios desde el muro, y la viga desde el maderaje le responde en coro (Hab. 2:11, VM). Job no había privado a otros de sus medios de subsistencia, ni obtenido beneficio alguno sin pagar por ello (31:39).

El Señor no hace acepción entre siervos y libres, empleados y empleadores (Ef. 6:9). Esta verdad, Job la sabía muy bien: El que en el seno maternal me hizo a mí, ¿no le hizo a él también? ¿y no nos formó uno mismo en la matriz? (31:15, VM). Amos, tratad con justicia y equidad a vuestros siervos, sabiendo que vosotros también tenéis un Señor en el cielo (Col. 4:1, LBLA). El rico y el pobre tienen un lazo común: el que hizo a ambos es el SEÑOR” (Prov. 22:2, LBLA). Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres…” (Hech. 17:26). Que toda mujer que piense abortar su bebé lea y medite en esto: “en el vientre me hizo a mí… nos dispuso uno mismo en la matriz…” (31:15). “tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre” (Sal. 139:13).

           

GENEROSIDAD Y BENEBOLENCIA, NO EGOÍSMO NI INDIFERENCIA (31:16-23).

Si he impedido a los pobres su deseo, o he hecho desfallecer los ojos de la viuda (31:16). Job afirma que nunca había descuidado al pobre, la viuda, los huérfanos; dice que había dado de comer al hambriento y vestido al desnudo y tal benevolencia había sido su manera de vivir. Si había cometido tales pecados (v. 16-21), entonces las imprecaciones (v. 21-22).

Considérese la hipérbole, “aunque desde mi juventud él creció conmigo como con un padre, y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda (y a la viuda la guie desde mi infancia, 31:18, LBLA) y compárela con la siguiente, Desde la matriz están desviados los impíos; desde su nacimiento se descarrían los que hablan mentiras (Sal. 58:3, LBLA). Sería bueno recordar este texto al estudiar el Salmo 51:5, “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”. Obviamente estos textos emplean lenguaje figurado.

Aunque generalmente los hombres recompensarán los favores (Luc. 6:38). Job sabía que Dios bendice a los que siembran generosamente (2 Cor. 9:6-7). La generosidad y la benevolencia individual es una responsabilidad que no podemos traspasar a las instituciones (Gal. 6:9-10). La benevolencia ha de ser manifestada aún con los enemigos: “Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda” (Mat. 5:42, LBLA). Considérese seriamente el mandamiento de Cristo en Lucas 6:32-36. El egoísmo nos roba la benevolencia y generosidad que tanto necesitamos. Por tanto, no mirando cada uno de vosotros por lo que es suyo propio, sino cada uno también por lo que es de los demás (Fil. 2:4, VM).

CONFIANZA EN DIOS, NO LA AVARICIA (31:24-25)

“Si he puesto en el oro mi confianza, y he dicho al oro fino: Tú eres mi seguridad; si me he alegrado porque mi riqueza era grande, y porque mi mano había adquirido mucho” (31:24-25, LBLA). El oro nunca era su dios (Lucas 16:13; Col. 3:5). Job bien sabía que él debía a Dios su corazón (cf.“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón”, Mat. 22:37).

“Requiere mucho tiempo, trabajo, y atención personal para acumular tesoros en la tierra. Por eso es muy peligroso hacerlo, porque esto significa que el corazón, que debe pertenecer a Dios, pertenece más bien a lo terrenal”(Notas sobre Mateo, Wayne Partain).

La confianza de Job estaba basada en su relación con Dios, no en sus posesiones. Job podía decir junto con Pablo, Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él” (1 Tim. 6:7, LBLA).

Debemos poner la confianza en Dios, no en las cosas materiales (Mat. 6:19-21). La persona no vale por la ropa que usa, a pesar de que muchos han codiciado ropa (Jos. 7:21; 2 Rey. 5:22; Sant. 5:2). Los metales preciosos tampoco dan valor a la persona, porque nadie vale por lo que tiene, sino por lo que es y hace delante de Dios. He ahí el valor de una persona. “Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?”(Mat. 16:26, LBLA). Jesucristo nos ha mostrado el real valor de nuestra persona, él vino a morir para salvarnos (Jn. 3:16; 1 Ped. 1:18). ¡Cuán valiosos somos para Dios!

1 Tim. 6:6-10,17,18 es un comentario claro sobre este tema.  La piedad con el contentamiento es una gran ganancia que podemos disfrutar ahora y llevarnos al morir. “La piedad, acompañada del contentamiento, ¡es negocio grande!  En lugar de tener la piedad la ganancia material por objeto (ver. 5), la piedad misma es verdadera ganancia (“gran ganancia”), si es acompañada del contentamiento”(Notas sobre 1 Timoteo, Bill H. Reeves). No hay ganancia material que se pueda comparar con el contentamiento (Fil 4:11; Heb. 13:5-6). El problema no trata con la cantidad de posesiones, sino con la disposición del corazón a ellas. El hombre más pobre puede ser un avaro (Col. 3:5).

CONFIANZA EN DIOS, NUNCA LA SUPERSTICIÓN NI LA IDOLATRÍA (31:26-28).

“si he mirado al sol cuando brillaba, o a la luna marchando en esplendor, y fue mi corazón seducido en secreto, y mi mano tiró un beso de mi boca”(31:26-27, LBLA). “El sol, luna, y estrellas, los objetos más brillantes de la naturaleza, y vistos desde todas partes, se suponían ser los representantes visibles del invisible Dios. No tenían templos, pero se les adoraba en lugares altos y sobre los terrados (Ez. 8:16; Deut. 4:19; 2 Rey. 23:5,11)… Este culto predominaba en la Caldea; por lo tanto la abstención de Job de la idolatría de sus vecinos era tanto más ejemplar” (JFB).

La avaricia es una común forma de idolatría (Col. 3:5). Es difícil para el que tiene riquezas entrar en el reino de Dios (Mar. 10:23-24) por la tentación de confiar en sus posesiones, y querer tener más, lo cual es codicia (1 Tim. 6:9). La idolatría es una forma de negación de la existencia Jehová y de nuestra dependencia de él. Formas modernas de idolatría son el ateísmo y humanismo, el zodiaco y las supersticiones.

EL AMOR HACIA LOS ENEMIGOS, NO LA VENGANZA NI LA MALA DISPOSICIÓN (31:29-30)

¿Acaso me he alegrado en la destrucción de mi enemigo, o me he regocijado cuando el mal le sobrevino? (31:29). Con toda seguridad, Job diría con Pablo, “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan y llorad con los que lloran” (Rom. 12:14-15, LBLA). Es interesante observar que el carácter de Job era muy semejante a la enseñanza del Nuevo Testamento sobre la actitud apropiada hacia el enemigo. Este capítulo podría ser un capítulo en el Nuevo Testamento.

Mat. 5:44-46, es un buen comentario sobre éste tema. “¿Debemos amar a los enemigos como amamos a los seres queridos? A muchos les parece difícil amar a los enemigos, por no entender la palabra “amar”. El amor por los seres queridos es un amor emocional, un afecto fuerte. El amor mandado por Jesús es de la mente y de la voluntad, y no es como el amor entre novios, un amor que “nace” en ellos por la mucha atracción que existe. Se enamoran y se aman porque se agradan el uno al otro. El hombre se enamora de una mujer que le gusta, le agrada. Pero el amor mandado por Jesús, amor de la mente y de la voluntad, busca el bienestar de la persona amada”(Notas sobre Mateo, Wayne Partain).

Nuestro amor debe ser como el de Dios (Mat. 5:45, cf. Rom. 5:8). “Él es bondadoso para con los ingratos y perversos” (Luc. 6:35, LBLA). El verdadero amor no se muestra tanto en palabras como en hechos (1 Cor. 13:4-7; Sant. 2:16; 1 Jn. 3:18).

HOSPITALIDAD (31:31-32).

“El forastero no pasa la noche afuera, porque al viajero he abierto mis puertas” (31:32). A Dios le interesa que observemos la hospitalidad (Rom. 12:13; Heb. 13:2; 1 Ped. 4:9).

Está prohibido invitar exclusivamente a los amigos (Luc. 14:12-14). “La práctica común es que los amigos invitan a los amigos, los hermanos invitan a los hermanos, los parientes invitan a los parientes, los ricos invitan a los ricos, los educados invitan a los educados, etc” (Notas sobre Lucas, Wayne Partain).

Los textos bíblicos que enseñan la hospitalidad enfatizan esto, pues los cristianos deberían atender primeramente a los hermanos necesitados, enfermos, hambrientos, extranjeros (Mat. 25:31-46). “En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Más bienaventurado es dar que recibir’.”(Hech. 20:35).

RECONOCIMIENTO DE TRANSGRESIONES, NO HIPOCRESÍA NI ORGULLO (31:33-34).

“¿Acaso he cubierto mis transgresiones como Adán, ocultando en mi seno mi iniquidad, porque temí a la gran multitud, o el desprecio de las familias me aterró, y guardé silencio y no salí de mi puerta?” (31:33-34, LBLA). Adán trató de ocultar su pecado (Gen. 3:7-8).

Job vivía haciendo lo que sabía que era correcto, independiente de, y sin inmutarse por, algún temor por el qué dirán. “Cantará él a los hombres y dirá: “He pecado y pervertido lo que es justo, y no es apropiado para mí. ‘Él ha redimido mi alma de descender a la fosa, y mi vida verá la luz’.” (Job. 33:27-28, LBLA).

Dios siempre ha requerido que su pueblo confiese sus pecados para restaurar la relación con él (Lev. 16:21; 26:40; Num. 5:7; Prov. 28:13-14; Jer. 3:13; Sant. 5:16; 1 Juan. 1:9). Ejemplos de confesión sin arrepentimiento: Balaam, “He pecado” (Num. 22:34). Acán, “he pecado” (Jos. 7:20). Saúl, “he pecado” (1 Sam. 15:24).

Ejemplo de confesión y verdadero fruto de arrepentimiento: David, “Pequé contra Jehová” (2 Sam. 12:13). Los conversos de Juan el bautizador, “y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados” (Mar. 1:5). El hijo pródigo, “Me levantaré e iré a mi Padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” (Luc. 15:18).

La dicha del perdón siempre es condicional. El gozo siempre viene después de obedecer el evangelio (Hech. 8:38-39; 16:33-34). Antes del gozo del perdón, debe experimentarse la tristeza de haber pecado contra a Dios, “la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación…” (2 Cor. 7:9-10; cf. Sal. 51:4,13).

CONCLUSIÓN

Delante de Dios, Job confía en que será exonerado de los cargos que se le imputan, ¡Oh si tuviese quien me oyera, (he aquí mi firma; que me responda el Todopoderoso), y que tuviese la acusación que escribió contra mí mi adversario! (31:35, VM).

Job tiene plena confianza en Dios, de que el juicio demostrará que él no ha sido hipócrita. Entonces, la satisfacción de la limpia conciencia, sería para él como una corona: ciertamente yo la llevaría sobre mi hombro, y me la ceñiría como una corona (31:36).

Cuando hubo pecado Job lo había confesado corrigiéndose. Así, pues, con total confianza Job podría dar a Dios cuenta de su vida: Del número de mis pasos yo le daría cuenta, como a un príncipe me acercaría a Él (31:37, LBLA).

Las grandes ganancias obtenidas, cosa comúnmente manchada por algún pecado, en el caso de Job estaban limpias (31:38-40). No hubo fraude, robo, ni opresión. Por lo tanto, la razón de su pérdida y gran prueba no era el pecado, como lo aprendemos en el libro.

Aquí terminan las palabras de Job (31:40). Con sus palabras reivindicó su carácter de su vida pública y privada. ¿Es usted como Job? ¿Soy como Job? ¡Usted y yo sabemos la respuesta!

Por Josue hernandez

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NO TENER MÁS ALTO CONCEPTO DE SÍ QUE EL QUE DEBE TENER ROMANOS 12:3

NO TENER MÁS ALTO CONCEPTO DE SÍ QUE EL QUE DEBE TENER

ROMANOS 12:3

INTRODUCCIÓN.

  1. Primero que todo, recordemos que nadie “merece” la salvación. La única esperanza del hombre es la cruz de Cristo como expresión de la gracia de Dios, por la cual nos puede perdonar los pecados.
  2. Efesios 2:8, 9, “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe”. El ejemplo de tal “gloriarse” (jactarse, exaltar a sí mismo) se encuentra en Lucas 18:12; Mateo 6:1-7.
  3. Sin embargo, al decir “no por obras” Pablo no está diciendo “no por obedecer al evangelio” (Romanos 10:16; 2 Tesalonicenses 1:7,8; 1 Pedro 4:17). No está diciendo “no por el bautismo” como muchos sectarios enseñan. De ninguna manera se puede clasificar el bautismo como obra que se excluye. Más bien es parte integral de la obediencia al evangelio (Marcos 16:16; Hechos 2:38; 8:35-38; Romanos 1:5; 6:3-5, 17-18; 10:16; 16:26).
  4. Otros textos explican Efesios 2:8, 9. Por ejemplo, Gálatas 2:16, “el hombre no es justificado por las obras de la ley”; Tito 3:5, “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho”. Al decir “no por obras” obviamente Pablo habla de esfuerzos de los hombres de justificarse aparte del evangelio de Cristo.
  5. 1 Tesalonicenses 1:3, “acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe”. ¿Este texto contradice Efesios 2:9, “no por obras”? Claro que no.
  6. Santiago 2:24, “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe”. Tampoco contradice Efesios 2:9 este texto porque Pablo no habla de las obras del cristiano, sino de las obras de la ley de Moisés (Romanos 3:20, 28) y las obras que hubiéramos hecho esperando justificarnos por medio de ellas sin obedecer al evangelio.
  7.  -NO TENER MÁS ALTO CONCEPTO DE SÍ …El ejemplo de Cristo. Mateo 11:28-30, “manso y humilde de corazón”;

Filipenses 2:5-8, “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

  1. CRISTO CORRIGE EL CONCEPTO DE LOS APÓSTOLES.
  2. Mateo 18:1-4, querían saber, “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” Jesús les dijo, “si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”.
  3. Mateo 16:18. El clero católico romano tuerce este texto para enseñar que el apóstol Pedro era el primer “papa” de la iglesia.
  4. Tal doctrina de demonios contradice la enseñanza de Cristo de Mateo 18:1-4 y muchos otros textos.
  5. Desde luego, aceptamos y respetamos la obra del apóstol Pedro (Hechos 2-5) incluyendo sus dos epístolas, pero de ninguna manera ocupó algún lugar de primacía y superioridad en la iglesia.
  6. 1 Pedro 5:1-3, “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos”, y luego agrega las palabras, “no como teniendo señorío”. Los ancianos no son “señores” sino “pastores”, guías que cuidan del rebaño, velando por sus almas (Hebreos 13:17).
  7. 1 Timoteo 3:6, al nombrar los requisitos para escoger ancianos Pablo dice, “no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo”.
  8. No ser como Diótrefes. 3 Juan 9, “Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe”.
  9. ¿Con qué propósito quería “el primer lugar”? ¿Para servir mejor?  Obviamente Diótrefes no quería “tener el primer lugar entre ellos” para poder servir mejor. Más bien, se exaltó a sí mismo para oponerse al apóstol Juan y para alimentar su propio orgullo carnal.
  10. Igualmente, todos los que buscan tal supremacía en la iglesia tienen motivos carnales.
  11. La Biblia condena la altivez de espíritu. Proverbios 16:5, “Abominación es a Jehová todo altivo de corazón”. Proverbios 16:18, “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu”. 1 Pedro 5:5, 6, “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo”.
  12. El orgullo exalta al hombre para que no vea su pecado para arrepentirse.
  13. Romanos 1: 21, 22, 28-31. Cuando el hombre se aleja de Dios su corazón se llena de orgullo y toda forma de pecado y perversidad
  14. SINO QUE PIENSE DE SÍ CON CORDURA CONFORME A LA MEDIDA DE FE QUE DIOS REPARTIÓ A CADA UNO.
  1. El que piensa de sí con cordura recuerda que todo viene de Dios: la vida misma, el aliento, todas las cosas. Santiago 1:17, “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.
  2. El contexto indica que Pablo se refiere a los “diferentes dones” (v. 6), tanto los dones del Espíritu Santo como los dones ordinarios. Puesto que los recibimos de Dios, no cabe ninguna clase de jactarse o gloriarse.
  3. Nos conviene recordar que todo don, toda habilidad, todo talento, que uno tenga es don de Dios. 1 Corintios 4:7, “Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”
  4. Por lo tanto, que cada uno sea prudente y pensar sobriamente sobre el uso fiel de ese don para la gloria de Dios.

III. SOMOS COMO SANSÓN, JUECES 14:5, 6.

  1. “Y el Espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano”. Así nosotros, sin tener nada en la mano, recibimos los dones de Dios con los cuales podemos llevar a cabo la obra del Señor, sometiéndonos humildemente a la voluntad y la ayuda de Dios.
  2. Hechos 17:25, 28. “Él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas … en Él vivimos, y nos movemos y somos”. Nos da la vida, el aliento, la luz, y en realidad “todas las cosas”.
  3. Jeremías 10:23, “Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”.
  4. Con estos pensamientos, humildemente recordando que nuestra vida está en manos de Dios, podemos ofrecerle un servicio aceptable.

 

  1. TAMPOCO DEBE EL CRISTIANO TENER “MÁS BAJO CONCEPTO DE SÍ QUE EL QUE DEBE TENER”.
  2. El servicio del miembro de la iglesia como expresión de su fe es determinado por lo que es capaz de hacer.
  3. El cristiano es miembro del cuerpo de Cristo. Romanos 12:5; 1 Corintios 12:27. ¿No son importantes todos los miembros del cuerpo de Cristo? Tito 2:15, “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie”.
  4. ¿Debe el miembro del cuerpo de Cristo menospreciar su don de Dios, su habilidad o capacidad de servirle de alguna manera? Claro que no. La función de cada miembro del cuerpo físico es importante y lo mismo se puede decir de cada miembro del cuerpo de Cristo. Ningún miembro sobra.
  5. Mateo 25:25-30. ¿Qué dijo el hombre que entregó sus bienes a sus siervos, a cada uno conforme a su capacidad cuando uno de ellos escondió su talento en la tierra? “Siervo malo y negligente …”. “Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.
  6. En este contexto de Romanos 12:3, al hablar del que tiene más alto concepto de sí que el que debe tener, Pablo sigue hablando de los dones espirituales y ordinarios que el Señor reparte entre sus siervos con la exhortación de que sean usados o ejercitados con toda fidelidad.
  7. El miembro del cuerpo de Cristo que no usa su don de Dios en el servicio del Señor tendrá que dar cuenta de esta negligencia en el Día Final.
  8. Romanos 12:11, “En lo que requiere diligencia, no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo al Señor” Por el hermao Wayne Partain