GOZOSOS EN LA ESPERANZA

GOZOSOS EN LA ESPERANZA

ROMANOS 12:12

 

INTRODUCCIÓN.

  1. Esperanza – la convicción que obtendremos lo que deseamos.
  2. Esta esperanza (convicción o confianza con respecto a nuestra salvación) está bien relacionada con las palabras que la preceden (Romanos 12:11); es decir, seremos gozosos en la esperanza si somos diligentes y fervientes en espíritu en los asuntos del Señor.
  3. No es solamente “deseo”, porque deseamos muchas cosas por las cuales no hay expectación de suceder. La esperanza que nos da gozo es la esperanza de confianza de recibir lo que deseamos.
  4. Por ejemplo, Pablo dice en Rom. 10:1, “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación”. Pablo deseaba la salvación de Israel, pero no usó la palabra esperanza, porque en cuanto a salvación de la mayoría de los israelitas (judíos) no había esperanza.
  5. Al tomar en cuenta lo que Jesús dice en Mat. 7:13, 14, ¿sería correcto decir “espero que todos se salven?” Desear es una cosa, pero esperaren el sentido de expectación es otra cosa.
  6. La esperanza es el ancla del alma. Hebreos 6:19. Nos hace firmes en medio de las tempestades de la vida. Nos da la motivación para perseverar.
  7. La esperanza es el yelmo de la armadura del soldado cristiano (1 Tes. 5:8); es decir, como el soldado peleaba con la esperanza de ganar la batalla, así también el cristiano pelea la buena batalla con la plena confianza de ganar la victoria, la vida eterna.
  8. Con razón nos regocijamos en la esperanza, es el verdadero gozo del alma.

 

PABLO HABLA DE LA “ESPERANZA” A TRAVÉS DE ESTA EPÍSTOLA.

 

Romanos 5:1-5, “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;…” Paz para con Dios en lugar de condenación (8:1), y la paz con Dios produce paz (descanso, contentamiento) en el corazón.

5:1, por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios (salvación, resurrección, vida eterna, 2:7; 8:18, 30; 1 Cor. 15:43; 2 Cor. 4:17; Col. 1:27; 3:4; 2 Tim. 2.10; 1 Ped. 1:3-5)…”

Es necesario entender bien el tema: Efesios 1:18, “alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”.

     — Esperanza falsa. Hay muchos cuya esperanza les dejará decepcionados. Prov. 10:28; 11:7; Hech. 16:19; Mateo 7:21-23; 15:8, 9.

  1. Esperan el bautismo con el Espíritu Santo. Hech. 1:4, 5, Jesús no hablaba a todos sus discípulos, sino a los apóstoles.
  2. Esperan la sanidad física. Muchos citan 1 Ped. 2:24 (“por cuya herida fuisteis sanados”) y enseñan que Cristo murió en la cruz para sanar toda enfermedad de sus discípulos. Usan mal este texto. Pedro cita Isa. 53 que tiene que ver con la salvación del alma.

La palabra sanados traduce IOMAI que se usa de sanar espiritualmente en Mat. 13:15; Heb. 12:13.

  1. Esperan un “rapto secreto”. 1 Tes. 4:17, “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatadosjuntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire,

y así estaremos siempre con el Señor”. Muchos esperan un rapto secreto para estar en el aire con el Señor durante la “Gran Tribulación” (que en realidad se refiere a la destrucción de Jerusalén, Mat. 24:6, 7, 16-21), pero Pablo dice que cuando Cristo venga, los vivos seremos arrebatados y transformados para recibir al Señor en el aire y así estaremos siempre con el Señor.

  1. Esperan un reino terrenal de mil años. Apoc. 20:4 no dice nada de un reino terrenal. Este texto mal usado por muchos sectarios no dice nada de la segunda venida de Cristo, ni de la resurrección física, ni de un reino terrenal,, ni de un trono terrenal, ni de Jerusalén, ni de nosotros. Esta esperanza es falsa de principio a fin.
  2. Esperan un purgatorio para ser purificados con fuego para darles una segunda oportunidad, pero Hebreos 9:27 dice, “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”.
  3. Los mormones esperan el matrimonio celestial. Quieren que sus mujeres estén en cinta eternamente. Mat. 22:29, 30.
  4. Esperan un “nuevo mundo” como lo pintan los testigos del Atalaya, pero es esperanza falsa porque cuando Cristo venga la tierra será quemada (2 Ped. 3:10).

LA ESPERANZA VERDADERA DEL CRISTIANO:

  1. Segunda venida de Cristo, Hech 1:9-11; 1 Tes 1:10; 2 Tim 4:8  1 Tes. 1:10 – “Esperar de los cielos a su Hijo … quien nos libra de la ira …”
  2. Resurrección de todos, Jn. 5:28, 29; Hech . 23:6; 24:15; 26:6-8; 1 Tes 4:13-18; 1 Cor 15:50-58
  3. Los fieles transformados a la semejanza de Cristo, Fil 3:21; 1 Jn 3:2
  4. Hogar celestial, Jn 14:3; Apoc 21:4; Vida eterna, Tito 1:2; 2:13
  5. Evitar la ira de Dios, el castigo eterno, Mat 25:46; Apoc. 20:15.

MUCHOS HABLAN DE “ESPERANZA” PERO ¿EN QUE SE BASA SU ESPERANZA?

  1. ¿En ser “buena gente”? Hech. 10:2; 11:14.
  2. ¿En ser miembro de alguna denominación?Mat. 15:14
  3. ¿En profetizar, echar fuera demonios y hacer milagros? Mat. 7:21-23.
  4. Las promesas del Señor son, pues, para los que hacen su voluntad.
  5. Nacer otra vez, de agua y del Espíritu, Jn. 3:5. Significa obedecer al evangelio (oír, creer, amar a Dios con toda el alma, mente y fuerza, arrepentirse, confesar la fe en Cristo como Hijo de Dios (Dios el Hijo), ser sepultados en el bautismo para perdón), y ser añadido a la iglesia, Hech. 2:47.
  6. Esto requiere abnegación de sí, Mat. 16:24; Luc. 14:33
  7. Requiere verdadero cambio de vida, Efes. 4:22-32; 2 Ped. 1:5-8.
  8. Buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, Mat. 6:33. Asistir fielmente a los servicios de la iglesia, llegar no sólo puntualmente, sino también con tiempo para saludar el uno al otro, Rom. 16:16, participar con toda reverencia en los cantos, oraciones, estudio de la Palabra, cena del Señor y ofrenda.
  9. Hacer buenas obras, Tito 2:14; 3:1, 8,14; Mat. 25:34-46.
  10. Ser fiel hasta el fin, Apoc. 2:10.
  11.  1 Jn. 3:4, “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.”

5:3, Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;…” 8:35-39; 2 Cor. 1:4-10; 11:23-30; 12:7-10.

     — 5:5,  y la esperanza no avergüenza (decepciona) Sal. 22:5; porque el amor de Dios ha sido derramado (no dado a gotas sino derramado, dado profusamente) en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.

 

Hay gente sin esperanza. Efes. 2:12; 1 Tes. 4:13.

 

8:24, 25,  Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos”. La esperanza nos salva en sentido secundario porque coloca la salvación ante los ojos del cristiano y le motiva a obtenerla.

12:12, “Gozosos en la esperanza …”

15:4, “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” … 15:13  el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

CONCLUSIÓN.

     1 Tesalonicenses 5:8, Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo”.

1 Pedro 3:15, “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. Los del mundo no nos preguntarán acerca de nuestra esperanza si nuestra esperanza no es obvia en nuestra manera de vivir.

1 Corintios 9:10, “con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto”.

 Santiago 5:7, “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”.

1 Corintios 13:13, “ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor”.

Hebreos 6:18, 19, Tenemos “un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo”.

por  wayne partain

NO PEREZOSOS SINO FERVIENTES EN ESPÍRITU ROMANOS 12:11

NO PEREZOSOS SINO FERVIENTES EN ESPÍRITU
ROMANOS 12:11
I. DEFINICIÓN DE PALABRAS

A. DILIGENCIA. “En la diligencia…”, Spoude.
1. Eclesiastés 9:10, “Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus
fuerzas; porque no hay actividad ni propósito ni sabiduría en el Seol adónde vas”.
2. Colosenses 3:23, 24, “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para
el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de
la herencia, porque a Cristo el Señor servís”. Siempre recordando que el Señor nos
observa en todo lo que hacemos. ¡Todo asunto del Señor requiere urgencia!
3. 2 Pedro 1:5-7, “5
vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo,
añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6
al conocimiento, dominio propio;
al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7
a la piedad, afecto fraternal; y al
afecto fraternal, amor”. 1:10, “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad firme
vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás”
(procurad=hacer diligencias o esfuerzos).
4. 2 Corintios 8:7, “7
Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en
ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en
esta gracia”. Solicitud=diligencia. Así se traduce spoude ” en Rom. 1:28; 2 Cor. 7:11,
12; 8:7, 16; Heb. 6:11; Judas 3.
5. ¿Por cuánto tiempo? 1 Corintios 15:58, “Así que, hermanos míos amados, estad
firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro
trabajo en el Señor no es en vano

B. PEREZOSOS. Oknëroi, vacilar, ser lento.
1, Mateo 25:26, al siervo que sepultó su talento el amo dijo, “Siervo malo y
perezoso”. El perezoso evitar la tarea difícil. Siempre la pospone, diciendo “mañana”.
2. Hebreos 6:12, “12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de
aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”. 5:11 “Acerca de esto
tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos
(perezosos) para oír”.
3. 1 Tesalonicenses 4:11, “11 y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en
vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos
mandado”. 2 Tesalonicenses 3:10-12, “Porque también cuando estábamos con vosotros,
os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque oímos que
algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino
entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor
Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan”.
4. ¿“Cristiano perezoso”? Es contradicción de términos.
C. FERVIENTES. Zeontes, hirviendo, radiantes. Entusiasmo.
1. Hechos 18:25, “Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de
espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor …”
2. Mateo 24:12, “y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se
enfriará”.
3. Apocalipsis 3:14-16, no tibios. “Y escribe al ángel (mensajero) de la iglesia en
Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de
Dios, dice esto: 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o
caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”.
4. Oración ferviente. Hechos 12:5, “Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel;
pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él”. Colosenses 4:12, “2
Perseverad
(consagraos) en la oración, velando en ella con acción de gracias”.
5. Ferviente amor. 1 Pedro 4:8, “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente
amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”.
1 Pedro 1:22, “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad,
mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros
entrañablemente, de corazón puro”.
6. 2 Pedro 3:10, 12, “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el
cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán
deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 11 Puesto que todas
estas cosas han de ser deshechas, !!cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa
manera de vivir, 12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual
los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se
fundirán”. El cristiano espera ansiosamente la venida de Cristo. Aman su venida (2
Timoteo 4:8). Apocalipsis 22:20, “Vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús”.
II. EL EJEMPLO DE JESÚS.
A. Lucas 2:49, “Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los
negocios de mi Padre me es necesario estar?” Así habló Jesús de la edad de doce años.
¡Qué buen ejemplo para jóvenes!
B. Lucas 4:42-44, “Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto; y la
gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían para que no se fuera de ellos.
43 Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del
reino de Dios; porque para esto he sido enviado”.
C. Lucas 13:31, 32, “Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole: Sal, y vete
de aquí, porque Herodes te quiere matar.
32 Y les dijo: Id, y decid a aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago
curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra”.
D. Juan 4:35, “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega?
He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para
la siega”.
E. Marcos 1:42, “42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y
quedó limpio”. Marcos 10:52; Lucas 8:44.
III. EL EJEMPLO DE LOS APÓSTOLES.
A. Mateo 4:22, “22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron”.
B. Hechos 5:42, “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de
enseñar y predicar a Jesucristo”.
C. Gálatas 1:16, “ Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi
madre, y me llamó por su gracia, 16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase
entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre”.
IV. HOY ES EL DÍA PARA OÍR LA PALABRA DE DIOS.
A. Hebreos 3:7, 8, “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:
Si oyereis hoy su voz, 8 No endurezcáis vuestros corazones,
Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto”.
B. Santiago 1:19, Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para
oír, tardo para hablar, tardo para airarse”.
V. HOY ES EL DÍA PARA EXHORTAR.
A. Hebreos 3:13, “antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se
dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”.
B. Hebreos 12:12, 13, “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas
paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga
del camino, sino que sea sanado”.
C. 2 Timoteo 4:2, “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de
tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.
VI. HOY ES EL DÍA PARA OBEDECER.
A. Lucas 19:4-6, Zaqueo “… corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle;
porque había de pasar por allí. 5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba,
le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo
en tu casa. 6 Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso”.
B. Hechos 2:37-41, “Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a
los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y
bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados;
y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 Porque para vosotros es la promesa, y para
vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios
llamare. 40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos
de esta perversa generación. 41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados;
y se añadieron aquel día como tres mil personas”.
C. Hechos 8:35-39, “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta
escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta
agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo:
Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el
Hijo de Dios. 38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el
eunuco, y le bautizó. 39 Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a
Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino”.
D. Hechos 16:33, El carcelero de Filipos, “tomándolos en aquella misma hora de
la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos”.
E. Hechos 22:16, “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y
lava tus pecados, invocando su nombre”.
F. 2 Corintios 6:2, “Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de
salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de
salvación”.

¿EL DIOS DE LA CREACIÓN O EL DIOS LLAMADO “EVOLUCIÓN”?

 

     Génesis 1:1, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra …” 1:3, “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz” … 1:27, “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” … Salmo 19:1, “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” … Salmo 24:1, 2, “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. Porque Él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos”…Salmo 33:8, 9, “Tema a Jehová toda la tierra, teman delante de él todos los habitantes del mundo. Porque él dijo, y fue hecho; él mandó y existió” …

Mat. 19:4, “El que los hizo al principio, varón y hembra los hizo”.

Hechos 17:24, 25, 28, “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay … Él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas … Porque en Él vivimos y nos movemos y somos…”

Romanos 1:18-22, “18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios”.

Dice Efes. 6:4, “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”. Esta responsabilidad es grande. La tarea se hace más difícil a causa de la gran oposición a la verdad de parte de los maestros en la escuela que enseñan la falsa religión del dios llamado “evolución” que no salva a nadie (no lleva a nadie al cielo) sino que condena a sus seguidores al infierno de fuego para sufrir eternamente.

Esta maldad se les enseña desde los primeros años como cualquier historia o hecho verídico. Se presenta como “ciencia” y como “biología”.

Los maestros que la enseñan — y la ma­yoría de ellos en los Estados Unidos sí la en­señan — creen que solamente los más igno­rantes la rechazan; que uno tiene que enseñar así para ser uno de los intelectuales.

En las universidades — mayormente en las del estado — no se permite ninguna oposición significante a esta posición. Es imposible obtener posición de importancia en el depar­tamento de biología si no se acepta.

 

¿Qué es la evolución?

¿Qué significa la palabra? ¿De qué se trata? Según esta religión pagana la vida no comenzó con la creación de Jehová Dios. Los que rechazan el Dios Verdadero, el único Dios vivo, han creado su propio dios llamado evolución. Someten sus almas a este dios para que las destruyan eternamente.

Los evolucionistas dicen que el hombre no fue creado por Jehová Dios como dice Génesis 1 y 2. Dicen que el origen del hombre era una pequeña célula de protoplasma y que, transformándose de una cosa a otra por medio del proceso de la evolución, llegó por fin a ser hombre. El pro­cedimiento es más o menos de la manera si­guiente según los evolucionistas: la célula de protoplasma llega a ser esponja, y luego medusa y, poco a poco, llega a ser pez; en seguida se transforma en animal anfibio como la rana; el próximo paso en la evolución es el estado reptil; luego el reptil cría alas y es pá­jaro; algunas de estas criaturas pierden sus alas y llegan a ser mamíferos; siguen el proceso de evolución durante millones de años y llegan a ser profesores de la biología (la cumbre y corona del proceso evolutivo). Desde luego, nunca contestan la pregunta, “¿De dónde vino esa pequeña célula de protoplasma?

 

Evolución no es ciencia

Pablo habla (1 Tim. 6:20) de la “falsamente llamada ciencia”. Así es la evolución. Se acepta entre la mayoría como “ciencia”, pero no lo es en ningún sentido. No se ha comprobado y es imposible comprobarla. La evolución no se puede examinar en forma científica. No se puede sujetar a los procesos normales de inves­tigación científica y, por eso, siempre será sim­plemente una filosofía o creencia y no ciencia verdadera. Desde luego, nadie ha visto el pro­cedimiento fantástico e imaginario descrito por los evolucionistas. Se admite, desde luego, que no ha habido testigos del proceso evolucionario. Se afirma que el proceso ha sucedido a través de millones y billones de años. Hablan de millones de años como si fueran cientos de años. Creen que si exageran el tiempo, todo es posible y aun lógico.

Pero a pesar de lo ilógico y lo improbable de la evolución, muchos creen y dicen que so­lamente los ignorantes la niegan y que todos los intelectuales la aceptan como científica.

Hay muchos científicos que no creen en la evolución. Hace pocos años un grupo de cientí­ficos establecieron una sociedad llamada “Creation Research Society” para unirse en la lucha en contra de la evolución y para defender la verdad enseñada en la Biblia en Gén. 1. Esta sociedad se basa en los principios científicos. Entre ellos son el Dr. John W. Klotz, autor de “Genes, Genesis and Evolution”, libro de texto de biología; el Dr. Paul A. Zimmerman y el Dr. Henry M. Morris, coautor de un libro excelente llamado “The Genesis Flood”, un libro erudito que explica en forma clara y convincente el fenómeno de los fósiles (fragmentos de ani­males o plantas petrificados que se encuentran en diversos terrenos geológicos antiguos). Es­tos científicos verdaderos publican una revista llamada “Creation Research Quarterly”.

 

¿Por qué se enseña la evolución?

En vista de que la evolución no es nada científica y que es simplemente una creencia o filosofía, ¿por qué se originó y por qué se en­seña con avidez actualmente en las escuelas? ¿Por que hay tanto deseo de envenenar la mente de nuestros hijos?

Es fácil contestar estas preguntas. Se debe al orgullo humano en su rebelión contra Dios. El Sr. Arthur Keith, evolucionista inglés de renombre, dijo, “La evolución no se ha com­probado y no se puede comprobar. La creemos porque la única alternativa es la creación espe­cial, cosa no aceptable”. Otro evolucionista de renombre, el Sr. D. M. S. Watson, dice, “La evolución es aceptada por los zoólogos, no porque se haya observado que ocurra ni porque se pueda comprobar ser la verdad por medio de la evidencia lógicamente coherente, sino porque la única alternativa, la creación es­pecial, es claramente increíble” (las dos citas del libro “Did Man Just Happen?” por el Sr. W. A. Criswell, p. 71).

En esto vemos el prejuicio del evolu­cionista. Le es fácil aceptar la evolución, por absurda que sea, porque quiere evitar la idea de Dios y la idea del juicio final. Siempre los ateos (con todos sus hermanos y primos, los agnósticos, los modernistas, los escépticos, etc.) se oponen a cualquier verdad que les haga responsables delante de Dios por su conducta. Los que admiten la existencia de Dios están obligados a admitir también que Dios nos juz­gará, y si admiten que habrá juicio, tienen que admitir que toda maldad será castigada y, por lo tanto, que el hombre debe vivir conforme a la voluntad de Dios y no como él quisiera.

Pero el dios “evolución” no habla de un Juicio Final. No exige que el hombre sea juzgado por sus malos hechos. Más bien, convence a sus feligreses que son puros animales y pueden hacer lo que les guste y que nunca tendrán que dar cuenta de sus acciones malas.

La aceptación de la creación especial de Dios implica la aceptación de Dios y la volun­tad de Dios. Si debemos nuestra vida a Él, en­tonces daremos cuenta a Él y, por lo tanto, es necesario vivir de acuerdo con Su divina volun­tad. Los que no quieren vivir así buscan alguna salida y una de las salidas más populares es la religión pagana del dios llamado “evolución”.

 

La Biblia y la evolución

Es importante que el cristiano se dé cuenta del contraste entre la doctrina bíblica de la creación y la filosofía de la evolución. En seguida examinaremos algunas verdades que son rechazadas por el dios llamado “evolución”.

  1. Niega que la vida fue creada, Gén. 1
  2. Niega que la obra creadora cesó, Gén. 2:2; Heb. 3:4.
  3. Niega que Dios creó al hombre a su imagen, Gén. 1:27 (este texto enseña que el hombre es creación especial, creación espiritual, superior a los animales; “hagamos al hombre a nuestra ima­gen” indica que el hombre es criatura de in­teligencia, de voluntad, de conciencia de lo bueno y lo malo, y que tiene espíritu inmortal).
  4. Niega que Dios “formó al hombre del polvo de la tierra”, Gén. 2:7.
  5. Niega que “varón y hembra los creó”, Gén. 1:27. Los evolucionistas no pueden ex­plicar el asunto de los dos sexos.
  6. Niega lo fijo de los géneros de Gén. 1. Rehúsan hacer caso a la verdad innegable de que es imposible cruzar hombres con animales, pero siguen insistiendo en que los dos proce­den del mismo origen.
  7. Niega o no hace caso a que todos los hombres vienen de la misma sangre (Hech. 17:22), y que la sangre del hombre y la sangre del animal no se mezcla. La sangre de los blan­cos y negros, americanos y rusos, hombres y mujeres de todas las razas se mezcla, pero la sangre de cualquier animal no se puede mezclar con la del hombre. Este punto es muy significante. Hay varios tipos de sangre hu­mana, pero no tiene nada que ver con color ni raza. El hombre negro puede dar transfusión de sangre al hombre blanco, y el hispano puede dar sangre al anglosajón. Dice Hech. 17:22 que hay una sola sangre humana, pero la sangre animal es otra cosa bien distinta. El hombre no puede recibir transfusión de sangre del chango. La evolución es religión falsa y hueca, que no salva sino condena al infierno. “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres” (Col. 2:8).
  8. Niega o no hace caso a las cuatro clases de carne mencionadas por Pablo en 1 Cor. 15:39. Estas cuatro clases han existido desde la creación del mundo. No hay y nunca ha habido evolución de una clase a otra. Hay mutación o cambio dentro de las especies, pero no ha habido transmutación (evolución de una es­pecie a otra).
  9. Niega que Dios es el Gobernador del universo (Heb. 1:3; 2 Ped. 3:7; Hech. 17:28).
  10. Niega que Cristo es Dios. Según el evolucionista todo ser humano, sin excepción, es producto de la evolución. Blasfeman a Dios diciendo que todo ser humano vino de los ani­males.

El cristiano debe dar énfasis al hecho de que no hay ninguna armonía entre la Biblia y la evolución. Los que aceptan la Biblia rechazan la evolución, y los que aceptan la evolución rechazan la Biblia. Algunos que profesan creer en la Biblia quieren ser amigos de los evolu­cionistas, pero esto es imposible.

 

Evolución “teísta”

Los que quieren armonizar la evolución con la Biblia se llaman evolucionistas teístas. Su argumento principal es que los días de Gén 1 eran períodos largos (millones de años), pero el texto dice claramente, “Y fue la tarde y la mañana un día … el día segundo … el día ter­cero, etc.” (Gén. 1:5, 8,13). La palabra “día” sig­nifica día de 24 horas a menos que el contexto indique otra cosa, y Génesis 1 habla de “la tarde y la mañana un día”, claramente indi­cando un día de 24 horas.

El tercer día Dios creó la vegetación y el cuarto día creó las lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche (el sol, la luna, las estrellas). ¿Duraba la ve­getación miles de años sin sol? Según los evolu­cionistas teístas así fue. Entonces, según esto, la mitad de los millones de años era noche.

La Biblia dice “creación”, no “evolución”, y no hay ninguna armonía entre las dos cosas. Los que aceptan la evolución rechazan la Bi­blia y rechazan a Dios.

 

Consecuencias de la evolución

Las escuelas públicas no solamente en­señan la evolución, sino también enseñan la “educación sexual”. Si el hombre es meramente animal, es necesario estudiar y analizar en la forma más abierta y franca su sexualidad y su función reproductiva. Este tema se presenta en la forma más gráfica con la ayuda de dibujos y fotografías en clases mixtas, sin ningún sentido de vergüenza. La “educación sexual” no es para condenar la fornicación, sino para explicar el uso de contraceptivos y todo aspecto del aborto. Son cursos de estudio que promueven la inmoralidad. Se enseña que  la experi­mentación sexual (la fornicación) puede ser de beneficio sicológico y útil para los ajustes matrimoniales.

Lamentablemente se están olvidando to­dos los principios buenos sobre los cuales este país fue fundado. Por lo cual la decadencia es cada vez más avanzada, y los fundamentos buenos del país se están derrumbando. Una causa mayor de esta catástrofe es la nefanda filosofía llamada evolución.

Si el hombre se convence que es simple­mente un animal “desarrollado”, que es el pro­ducto del proceso de la evolución, y que está destinado a la extinción como animal, se por­tará como animal. El fruto de la evolución ya está madurando en los Estados Unidos y ese fruto es la inmoralidad desenfrenada. Existe el problema de la anarquía entre la juventud como nunca había existido antes. Muchos jóvenes no respetan la ley, no respetan la policía y no respetan ni a los maestros de la es­cuela que les han enseñado que son animales educados. Muchos estudiantes no solamente se pelean y se matan unos a otros, sino también atacan y golpean a los mismos maestros. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gál. 6:7). Los padres y los maestros han enseñado a sus hijos que deben adorar el dios llamado evolución, y ahora están sufriendo la conse­cuencia.

 

¡Despiértense pues!

Padres, tenemos que ayudar a nuestros hijos a entender las siguientes cosas:

  1. Que se enseña en las escuelas públicas “la falsamente llamada ciencia” (1 Tim. 6:20). La evolución no es ciencia, porque la palabra “ciencia” significa lo que “se sabe”. Nadie “sabe” que el hombre es producto de la evolución. La ley de la gravedad es ciencia. Esta verdad se puede saber, se puede observar en la experi­mentación. Toda ciencia verdadera es sencil­lamente un reconocimiento de la obra de Dios en este universo. Pero la evolución no es cien­cia, sino mentira.
  2. Que hay muchos científicos que re­chazan rotundamente esta filosofía. Saben que no ha habido y que no habrá nunca la trans­mutación de las especies. Tal proceso no es posible.
  3. Que los que aceptan la evolución lo ha­cen porque quieren andar en el camino ancho en rebelión contra Dios. Desafortunadamente éstos ejercen el control sobre las escuelas de los Estados Unidos, un país que por tanto tiempo se llamaba nación “cristiana”.
  4. Que es imposible creer en la Biblia y también creer en la evolución. La evolución niega lo que Jesús dice en Mat. 19:4, “El que los hizo al principio, varón y hembra los hizo”.

por Wayne Partain